Una marea humana volvió a teñir de celeste y blanco la Plaza de Mayo este miércoles, en una marcha histórica de respaldo a Cristina Fernández de Kirchner, en arresto domiciliario por una condena firme. Bajo el lema “Argentina con Cristina”, miles de militantes y dirigentes confluyeron desde distintos puntos de la ciudad, desafiando el cierre de Comodoro Py y cambiando el destino de la movilización hacia el corazón político del país .
Desde primeras horas, columnas de organizaciones sociales, gremios y La Cámpora se concentraron en avenidas 9 de Julio, San Juan y San José. En el arranque, ya se escuchaba el cántico que marcaría la jornada: “¡Vamos a volver, vamos a volver!”, repetido con bombos en el aire helado de la mañana porteña, en la esquina del departamento de Cristina.
El operativo de seguridad fue contundente: vallados, cordones policiales en 9 de Julio, y un estricto protocolo antipiquetes en marcha, aunque la ministra Patricia Bullrich reconoció que el volumen de manifestantes impidió su estricto cumplimiento.
Discurso desde Constitución
La ex presidenta, desde su departamento en Constitución, rompió el silencio con un discurso cargado de simbolismo y política. “Vamos a volver”, exclamó, agradeciendo la presencia y sosteniendo: “revela la voluntad de volver a tener un país donde los laburantes lleguen a fin de mes.” Sus palabras sirvieron para reinstalar la consigna de resistencia y alentar la continuidad del movimiento, aun desde el encierro doméstico.
Dirigentes en escena
El acto contó con figuras centrales del peronismo: Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa, mandatarios provinciales y sindicalistas. Kicillof se pronunció con dureza: calificó la condena como “absolutamente injusta” y una muestra del “golpe autoritario” bajo el gobierno de Javier Milei. Massa, por su parte, ubicó la jornada como un momento de unión del campo popular. De Pedro sumó que “el tiro del fallo les va a salir por la culata”
Tensiones en ascenso
La presencia policial intensa, con hidratantes, motos y camiones, sumada a la discusión sobre la aplicación del protocolo antipiquetes, dio cuenta de un clima tenso. Mientras el Gobierno actuaba con cautela —sin interferir de lleno pero preparado para contener— el PJ exigía medidas más contundentes contra la judicialización de Cristina
Más allá de Buenos Aires
La movilización tuvo réplicas en otras plazas del país, como Rosario y Córdoba, donde los círculos kirchneristas también se congregaron. El hecho refuerza la dimensión nacional de apoyo a la ex mandataria


