Desde el 8 de julio, operar en Mercado Libre desde Santa Fe costará más caro. La empresa de comercio electrónico más grande de América Latina aplicará por primera vez una política de tarifas diferenciadas según la carga tributaria de cada provincia. La medida apunta directamente a tributos locales como el Impuesto a los Ingresos Brutos, que en Santa Fe tiene una alícuota por encima del promedio nacional.
La decisión, según explicaron desde la compañía, busca «reflejar de manera más clara el impacto de los tributos provinciales sobre los servicios digitales». Pero para usuarios y comerciantes santafesinos, representa una doble factura: la inflación que erosiona sus bolsillos y ahora un sobrecosto por vivir en una provincia con presión fiscal elevada.
Un algoritmo que penaliza donde más cuesta
Mientras las alícuotas más bajas beneficiarán a provincias como Corrientes, Santa Cruz y Formosa –donde los cargos incluso disminuirán– en Santa Fe, Córdoba y Jujuy los usuarios verán un aumento en los costos de uso tanto en Mercado Libre como en Mercado Pago. El criterio: la carga impositiva provincial.
“El impuesto a los Ingresos Brutos es distorsivo: encarece productos y servicios, desincentiva la formalidad y reduce la competitividad”, afirmaron desde la empresa fundada por Marcos Galperin. El mensaje no es nuevo, pero sí la consecuencia: trasladar el conflicto tributario al precio que pagan los usuarios.
El choque con Santa Fe ya venía escalando
Este nuevo capítulo en la relación tensa entre la plataforma y el gobierno santafesino no es el primero. En enero pasado, Mercado Libre había difundido un comunicado titulado “Basta de Ingresos Brutos”, donde criticaba con dureza las políticas fiscales locales. Allí ya advertían que “el sobrecosto impositivo desalienta el desarrollo del comercio formal y afecta la vida diaria de millones”.
La respuesta del gobernador Maximiliano Pullaro no tardó: “Acá no hay aumento de impuestos. Lo que no queremos es que sigan beneficiándose quienes operan en la informalidad o hacen bicicleta financiera”. Y agregó con firmeza: “En Santa Fe vamos a recaudar, vamos a proteger a los que cumplen. Si eso molesta a Marcos Galperin o a Mercado Libre, lo lamento”.
Entre la política fiscal y la billetera digital
La decisión de Mercado Libre expone una discusión más profunda sobre la arquitectura tributaria argentina y sus efectos sobre la economía digital. Mientras algunos gobiernos provinciales defienden su potestad fiscal como herramienta de orden y redistribución, las grandes plataformas plantean una narrativa de libertad de mercado y competencia leal, en la que los impuestos locales serían un obstáculo innecesario.
En el medio, como siempre, quedan los usuarios. Miles de santafesinos que compran, venden y transfieren dinero digitalmente verán reflejado en su cuenta este pulso político-tributario. El precio por hacer clic desde el interior.


