En barrio Parque Casas, al norte de Rosario, un club de barrio vuelve a ponerse en pie. Con una inversión de $181 millones por parte del gobierno provincial, el Club Sparta inicia una etapa de transformación profunda: refacción del playón deportivo, nueva cubierta metálica, mejoras en baños y vestuarios. Un paquete de obras que no solo modifica la infraestructura, sino que redefine el lugar del club en la comunidad.
La intervención forma parte del Plan Abre, la política pública del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano destinada a recuperar espacios comunitarios en barrios populares. “Recuperar el Plan Abre es estratégico para nosotros. No se trata solo de hacer obras, sino de acercar políticas públicas al territorio”, señaló la ministra Victoria Tejeda durante la firma del convenio con las autoridades del club.
Obras que son políticas
El proyecto incluye la renovación total del piso del playón, la colocación de un tinglado que lo proteja del clima, y la adecuación de los espacios sanitarios. La apuesta no es solo deportiva: es social. El club funciona como un espacio de contención, aprendizaje y convivencia para niños, jóvenes y adultos del barrio.
Desde el Club Sparta, su tesorera Yanina Zendra celebró el convenio como un avance decisivo: “Desde que asumimos la conducción trabajamos para recuperar sectores postergados. Este playón era un anhelo de hace años. Hoy está más cerca de ser realidad”.
Además, Zendra detalló que, con apoyo del Estado, también se logró resolver un juicio histórico, adquirir una bomba nueva para la pileta de natación e implementar programas provinciales que fortalecen la vida institucional.
Estado presente, club vivo
La subsecretaria del Plan Abre, Yasmin Lifschitz, destacó que el proyecto no es un hecho aislado: “Recuperar clubes como Sparta es parte de un trabajo articulado con los barrios de la ciudad. No solo se construyen espacios físicos, se reconstruye comunidad”.
Con esta inversión, el club afianza su rol como nodo de inclusión, cultura y participación ciudadana. En una etapa de tensiones sociales y demandas urgentes, el Plan Abre vuelve a tener presencia con una lógica que articula infraestructura y cercanía.
En barrio Parque Casas, el tinglado del playón deportivo no es solo una obra: es una señal. El Estado aparece donde más se lo necesita. Y los clubes, otra vez, muestran que pueden ser mucho más que un lugar para jugar.

