Camila Peralta abrió la puerta a un aspecto poco visible del detrás de escena de “En el Barro”, la serie de Netflix que se convirtió en uno de los títulos más comentados de la temporada. Durante una entrevista en el programa radial Vuelta y Media (Urbana Play 104.3), la actriz detalló cómo se trabajan las escenas íntimas y qué herramientas existen hoy para proteger a los intérpretes.
“Te hacen completar un formulario en donde podés decir todo lo que te molesta. Eso se lo pasan a los directores y ellos saben qué no te tienen que pedir”, explicó. El mecanismo funciona como un acuerdo previo de límites: cada actor define qué está dispuesto a hacer y qué no, y esa información guía la planificación de la escena.
Peralta destacó además la presencia de una coach de intimidad en el set, figura cada vez más habitual en producciones internacionales. “Es un rol bárbaro. Hay cosas que dije que no y fueron respetadas. Estamos muy expuestos, algo nos tenemos que guardar”, afirmó. La función de esa profesional es coordinar la coreografía de las escenas, garantizar consentimiento y generar un entorno seguro.
En la segunda temporada, ya disponible en Netflix, Peralta comparte escenas intensas con Eugenia “China” Suárez, quien se suma a la ficción ambientada en el penal de La Quebrada. Sobre ese vínculo laboral, la actriz sostuvo que el trato fue natural desde el inicio. “No la conocía… entró una compañera nueva”, recordó. Y agregó: “Nos llevamos bárbaro. Es una persona que tiene mucho rodaje encima”.
La nueva entrega retoma la historia con un penal transformado y atravesado por nuevas alianzas y tensiones. Gladys “La Borges” (Ana Garibaldi) regresa a un territorio dominado por la Gringa Casares (Verónica Llinás) y deberá reconfigurar estrategias junto a personajes como Nicole (Eugenia Suárez), la Zurda (Lorena Vega) y el grupo de las “embarradas”.
Más allá del impacto de las escenas íntimas, la conversación que abrió Peralta pone el foco en algo más amplio: cómo cambió la industria audiovisual en los últimos años. Los protocolos, formularios y figuras especializadas no solo organizan la filmación; redefinen el marco de consentimiento y profesionalización en un terreno históricamente expuesto.
En un contexto donde las producciones argentinas buscan consolidar estándares internacionales, la experiencia relatada por la actriz muestra que el cuidado ya no es un detalle, sino parte estructural del proceso creativo.


