En 10 segundos:
Qué pasó: un joven fue baleado tras resistir el robo de su moto en la zona de boliches
Qué cambia desde hoy: se suma un nuevo hecho violento en un corredor nocturno sensible
A quién le pega: a quienes circulan en la madrugada en la zona este de la ciudad
Qué mirar ahora: si la investigación logra identificar a los atacantes y si se refuerzan controles
Santa Fe, 23 de marzo de 2026.
La secuencia fue rápida y directa. Un intento de robo que no se concretó derivó en disparos. El punto no es excepcional. Es reconocible.
El ataque ocurrió cerca de las 6 de la mañana en inmediaciones del puente Colgante, un sector que en ese horario concentra circulación vinculada a la salida de boliches. La víctima, de 24 años, fue interceptada por dos personas en moto. La maniobra falló. La violencia escaló.
El joven logró escapar por sus propios medios y llegó al Hospital Cullen con heridas de bala en ambas piernas. Fue asistido de urgencia y quedó fuera de peligro.
El hecho vuelve a poner en foco un patrón que se repite en la madrugada: robos en movimiento, con blancos individuales y sin una secuencia clara previa. La falta de detenciones en las primeras horas refuerza esa lógica.
La intervención policial se activó después del ingreso al hospital. Hubo despliegue en la zona y relevamiento de cámaras, un procedimiento habitual en estos casos. La eficacia de esa instancia es la que define si el episodio avanza o se diluye.
El corredor del puente Colgante y la ruta 168 concentra una doble condición: alto flujo nocturno y zonas de escape rápidas. Esa combinación no genera el problema, pero sí lo vuelve más difícil de controlar.
El episodio no altera la dinámica general. La confirma. Y deja otra señal sobre un horario y un punto de la ciudad donde la violencia aparece sin aviso y se resuelve en segundos.


