Cinco jóvenes permanecen aún internados luego de una intoxicación con drogas sintéticas en la fiesta de música electrónica Time Warp. Tres de ellos se encuentran en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Fernández, el cuarto se recupera favorablemente en el Rivadavia y el quinto fue trasladado ayer, por pedido de sus familiares, desde el Argerich al hospital Británico.
Por la mañana, se difundió el parte médico de Micaela Soledad Polivoy, de 20 años; Nicolás Laitán, de 23, y Leandro Agustín Espinoza, de 19. El jefe de terapia intensiva del hospital Fernández, Ignacio Previgliano, indicó que los tres pacientes continúan «gravemente enfermos», porque «se ha perpetuado el daño», aunque dos de ellos experimentaron una leve mejoría. «No sabemos si les van a quedar secuelas porque están tan graves que no pudimos evaluar otra cosa más que ir solucionando los problemas que se van presentando», señaló.
En cuanto al paciente internado en el hospital Rivadavia, Damián Sedeillán, de 17 años, se indicó «ha tenido una mejoría notable», según lo consignado en el parte médico, por lo que se evaluaba trasladarlo a una sala común. Del quinto paciente, Nicolás Garzón, de 24 años, no se dieron precisiones sobre su evolución.
Una misa en medio del dolor:
Ayer en la parroquia Santa Magdalena Sofía Barat, en el barrio de Agronomía, los familiares y amigos del Micaela Polivoy pidieron por su salud y la del resto de los internados.
Su hermano, Lucas, señaló a LA NACION al finalizar la ceremonia: «No cayó por sobredosis mi hermana. No es una drogadicta. Acá hay otra cosa. Tiene problemas en el hígado, el corazón y los riñones. Ayer [por anteayer] a la mañana nos dieron un parte muy crítico porque tiene el hígado muy dañado. Hoy al mediodía, después de que le bajaran los sedantes, abrió los ojos. Y respondió bien moviendo los ojos en la prueba con la luz de la linterna. Pero sigue en un estado crítico».
En la iglesia, frente a cerca de 90 personas, el sacerdote Oscar Mercado dijo: «Mientras más somos con un mismo deseo o intención, más fuerte llega ese pedido al cielo. Por eso hacemos hoy está misa. Que Dios nos ayude a mantener la luz de la esperanza en nuestro corazón cuando pedimos por la pronta recuperación de Micaela».
En la ceremonia, Lucas pidió por la salud de su hermana y del resto de los internados. Además, agradeció a los médicos que velan por la salud de Micaela.



