Esta es la frase que inició el camino de recuperación del edificio del Cine Teatro Rivadavia. En ese momento preocupaba el enorme deterioro en que se encontraba el inmueble y, por consiguiente, los esfuerzos estaban puestos en sostener su estructura. Sin embargo, también desde esos momentos iniciales se trabajó en recuperar la memoria de todo lo vivido por la sociedad sancarlina en dicho lugar y el afecto puesto en emociones, historias, anécdotas; tan innumerables como imborrables.
Hoy, a un año en que el Cine Teatro Rivadavia fuera entregado a su propietaria, la Biblioteca Popular Centro Rivadavia, y a tres meses de abrir sus puertas podemos decir que el espacio de todos recobró vida. En lo Cultural con distintas ofertas teatrales, musicales, literarias y en lo Social con festejos institucionales, con escuelas locales que, como otrora lo hicieran en un tiempo lejano, acuden con toda su comunidad educativa a desarrollar actividades que les son propias.
Nos hace felices ver cómo la sala se ocupa y late.
Agradecemos a todos los protagonistas de esta gran labor; a los que desempeñaron importantes o pequeños papeles pero no dudaron en subir a las tablas hasta lograr poner en escena la obra anhelada, la del SUEÑO CUMPLIDO.
Que el 2017 nos encuentre juntos para afrontar nuevos y hermosos desafíos.
¡¡¡FELICES FIESTAS!!! les desea la Biblioteca Popular Centro Rivadavia



