Zaffaroni presentó su renuncia y el Gobierno intentará cubrir la vacante

Por Adrián Ventura | LA NACION

El juez Eugenio Raúl Zaffaroni presentó ayer por escrito su renuncia a la Corte Suprema de Justicia, en una carta dirigida a Cristina Kirchner, una decisión que el magistrado ya había anunciado y que, ahora, le abre a la Presidenta, en el último año de su mandato, la posibilidad de abrir el proceso para designar un reemplazante.

Tras recibir la carta de Zaffaroni, la Presidenta aceptó por la tarde la renuncia, a partir del 31 de diciembre, a través del decreto 2044/14.

Luego de los fallecimientos de Carmen Argibay y de Enrique Petracchi, ocurridos en mayo y en octubre, la Corte quedó integrada con cinco jueces. Ése es el número al que debía llegar paulatinamente el tribunal -que tenía siete magistrados-, según una ley sancionada en 2006, que redujo la integración. Así, la primera mandataria no pudo nombrar a ningún reemplazante, porque las vacantes de aquellos dos magistrados habían desaparecido.

Pero Zaffaroni, el más cercano al kirchnerismo de los ministros de la Corte, cumpliendo con su anuncio de renunciar al cumplir 75 años, presentó su dimisión y le dejó abierta a Cristina Kirchner la posibilidad de nombrar un nuevo miembros en el tribunal. De todos modos, la mandataria enfrenta un desafío: según la Constitución, el Presidente, para poder nombrar un juez en el máximo tribunal, debe contar con el apoyo de dos tercios del Senado -48 senadores-, un número que el FPV no alcanza por sí mismo. Y el senador radical Ernesto Sanz ya anticipó que la UCR tiene la decisión política de no facilitar esos votos.

En cuanto al futuro de Zaffaroni, una de las principales figuras del derecho penal, en los últimos días se viene analizando la posibilidad de que el Gobierno, a través de la embajadora Nilda Garré, delegada ante la Organización de Estados Americanos, lo proponga para ocupar un cargo en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

LA CARTA DE RENUNCIA

En la carta a la Presidenta, de tres carillas, Zaffaroni explicó que motivan su dimisión «ineludibles razones normativas y, más lejanamente, éticas y de convicción personal».

«El motivo fundamental, que no requiere mayor explicación, finca en el acatamiento de lo dispuesto en el 3er. párrafo del inciso 4° del artículo 99 de la Constitución nacional», escribió. Y agregó: «Los cargos vitalicios son más adecuados a los sistemas monárquicos y menos compatibles con los principios republicanos».

En rigor, en los sistemas republicanos, el cargo judicial es precisamente vitalicio para garantizarle al juez mayor independencia frente al gobierno de turno, algo que no tendría garantizado si el mandato durara un plazo limitado.

Pero el problema que tenía Zaffaroni para sobrepasar el límite de 75 años que estableció la reforma constitucional de 1994 es que este tope ya estaba en vigor cuando él asumió, en 2004, a diferencia de Petracchi y de Carlos Fayt, que habían sido nombrados con anterioridad.

«En los últimos meses, experimento la sensación de que mi tarea en este Poder está agotada, junto con la urgencia en volver a la actividad académica, tanto en el país como en la Patria Grande», expresó el jurista a la Presidenta.

Y, en los últimos párrafos de la carta, formula «fervientes votos por la exitosa culminación de su mandato constitucional, como también por su felicidad y ventura personal, y la de todos los suyos».

Zaffaroni también mostró en la carta su sintonía con las ideas oficialistas y, en ese sentido, sostuvo que el país asiste a «una nueva Reforma Universitaria, que incluye a las clases trabajadoras y humildes, y el saber jurídico no debe permanecer ajeno a este movimiento de revolución pacífica y silenciosa».

«Estimo que la Justicia -y el derecho en general- no profundizarán su democratización sin un cambio cultural que, ante todo, debe provenir de sus propias fuentes de producción académica.» Y manifestó a la Presidenta su «más selecta consideración y estima, al tiempo que quedo de usted como su más seguro y atento servidor».

A partir del 1° de enero, cuando se haga efectiva la renuncia, la Corte tendrá una vacante. El Gobierno anticipó que intentará cubrirlo.

UN GARANTISTA EN LA CORTE

Zaffaroni se especializa en derecho penal

52 años de abogado

Nacido el 7 de enero de 1940, Zaffaroni se graduó en 1962 en la UBA y obtuvo el doctorado en la Universidad del Litoral.

Especialidad

Dirige desde 1994 en la UBA el Departamento de Derecho Penal, enrolado en la corriente garantista.

Cargos políticos

Fue convencional constituyente en la reforma de 1994 y diputado porteño por el Frepaso (1997-2000).

El máximo tribunal

Néstor Kirchner lo designó ministro de la Corte en 2003 y renunció ayer, al cumplirse exactamente 11 años de su designación..

 

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