A días de finalizar 2014 los partidos más importantes y las principales figuras de la política local comienzan a afinar sus estrategias con vistas a las elecciones de 2015, donde se definirán cuestiones trascendentes. El próximo año votaremos por el poder real y concreto, ya que la ciudadanía deberá elegir entre otros cargos dos que interesan por su importancia a la hora de incidir en la vida de los habitantes de la región: intendente y senador por Las Colonias.
En Esperanza, como en el resto del departamento, el cuadro de nombres se va completando de a poco y el panorama a esta altura no es muy distinto al que esperaba la mayoría de los analistas. Por un lado Ana Meiners y Rubén Pirola serán candidatos por el PJ.
La actual titular del Ejecutivo anunció sus intenciones de renovar el mandato, mientras que el legislador también les manifestó a sus allegados que pretende seguir un período más.
Se trata de una decisión de suma importancia, ya que la presencia de ambos en la carrera electoral del año que viene cambia sustancialmente el juego de fuerzas, porque Meiners y Pirola, según los distintos sondeos realizados por consultoras de prestigio, continúan arriba en la preferencia de la gente y cuentan con altísima intención de voto. Son dos pesos pesados cuyo poderío en las urnas nadie discute.
Del otro lado tampoco habrá novedades: Cristian Cammisi y Rafael de Pace serán las caras visibles del radicalismo en el Frente Progresista para enfrentar al PJ. Ambos referentes mantienen un buen caudal de votos, aunque siguen abajo de los guarismos de la actual intendenta municipal de Esperanza y del senador departamental.
EN ESPERANZA
La confirmación de la presencia de Meiners en las elecciones del año próximo cambia de manera rotunda el panorama tanto para la oposición como para el propio Partido Justicialista.
En nuestra ciudad nadie de la oposición está hoy en condiciones de ganar en un mano a mano con Ana Meiners, sólo un posible candidato de su partido, como Víctor Elena, podría abrigar alguna esperanza.
Los resultados de 2011 avalan lo que decimos. Recordemos que Meiners superó los 11 mil votos en esa oportunidad y De Pace obtuvo 9.800, cifra muy difícil de mantener para el ex intendente radical porque todos los sondeos indican que su caudal se fue licuando con el paso del tiempo.
Panorama más complejo aún deberá enfrentar Cammisi si tenemos en cuenta que en las elecciones de 2013 apenas superó los 8 mil sufragios para vencer a Elena por algo más de 100 votos. Muy lejos de los 11 mil o 12 mil necesarios para tener chances de quedarse con el principal sillón político de la capital de Las Colonias.
El actual presidente del Concejo está en campaña permanente, invierte dinero y tiempo en una carrera contrarreloj que le permita acercarse a los números de Meiners, quien tras un comienzo con dudas logró consolidarse en las preferencias del electorado.
A su vez Cammisi tiene el lastre del peor fascendinismo y le será imposible sacarse esa marca de encima, mientras que Meiners sólo gobierna y mantiene un equipo de trabajo que en los próximos meses podrá mostrar varias obras públicas que le posibiliten afirmar su gestión ante los ciudadanos.
Al tiempo que uno lucha con el pasado (Cammisi), otro avanza para ratificar un presente de gobierno maduro (Meiners). Se trata de dos panoramas muy distintos, eso es por demás de evidente. De todas maneras lo que comentamos refiere a lo que sucede en la actualidad, vale aclararlo porque en política muchas veces la realidad se modifica de forma abrupta.
EN LAS COLONIAS
Dentro de la carrera por la Senaduría el panorama no es muy diferente: Pirola mantiene intacto su caudal de votos y con el paso de los meses seguramente podrá incrementarlo, mientras que De Pace deberá correr de atrás intentando convencer al electorado de que todavía tiene algo para dar y que no es más la marioneta todoterreno del fascendinismo.
El ex edil tendrá que trabajar mucho, caminar el departamento y negociar con los presidentes comunales, que salvando las diferencias son una especie de “barones del conurbano” que miran muy bien a quién van a dar su apoyo sin importar el partido al que representan.
El fuerte de Rafael De Pace son los votos propios en la capital de Las Colonias, como señalamos, algo más de 9 mil sacó en 2011, pero ese caudal está lejos de los números de otras épocas cuando la UCR gobernaba. Todas las encuestas indican que hoy no reúne ese apoyo.
El tiempo transcurrido, el lógico desgaste y las inundaciones se llevaron buena parte de esos sufragios que en otras épocas iban sin mayores problemas al fascendinismo.
Además dicho sector continúa con la repetición de nombres, posterga la renovación en sus líneas y sigue con el mantenimiento a rajatabla del negocio para unos pocos a costa del esfuerzo de muchos.
Costumbres que hicieron mella en la consideración del electorado y por lo tanto sus chances de ganar parecen esfumarse.
Recuperar la ciudad y el departamento para el fascendinismo será una tarea por demás de complicada si la estrategia se basa en las mismas caras de siempre.
Por otro lado Pirola mantiene el perfil de diálogo y contacto permanente con los gobiernos de la región y las instituciones, además de su capacidad de gestión para conseguir ayuda de la Provincia.
Recordemos que en 2011 fue el candidato más votado en todos los rubros: superó la barrera de los 30 mil votos con el 50,42% en el departamento, lo que lo transformó en el gran elector de Las Colonias, muy lejos del resto, incluso superando cómodamente en Esperanza al hoy ministro de la Producción Carlos Alcides Fascendini. Le ganó en el patio de su casa, como dicen los que gustan del fútbol.
Sin dudas que los grandes referentes políticos de la ciudad de Esperanza y la región son Rubén Pirola y Ana Meiners, a pesar que a algunos les duela reconocerlo. Por lo tanto el panorama para la UCR es muy complejo, aunque habrá que esperar las definiciones de todos los que integran el Frente Progresista y determinar también qué hará el Pro, que contará como candidato a gobernador a Miguel Del Sel.



