En diálogo con La Red, Peña negó que haya existido corrupción en los recientes casos deValentín Díaz Gilligan (ex subsecretario general de la Presidencia), Luis Caputo (ministro de Finanzas) y Jorge Triaca (ministro de Trabajo). “Hay transparencia pública absoluta para contestar a todas las instancias y ser investigados en tiempo real por la Justicia, del presidente (Mauricio) Macri para abajo, y aún así no hay ningún caso de corrupción”.
Consultado sobre los casos de Luis Caputo (Finanzas, integrante de un entramado de empresas offshore) y Jorge Triaca (Trabajo, tenía una empleada en negro y la hizo figurar como trabajadora de la intervención del Somu), respondió: “Son discusiones de interpretación sobre si había que declarar o no una una cuestión, o un error, como en el caso de Triaca. No hay ningún hecho de corrupción en esos casos”.
Peña subrayó que Laura Alonso es “inobjetable” en su labor al frente de la Oficina Anticorrupción y “una persona idónea que viene llevando adelante muy bien su tarea”. Dijo que ña OA “estaba devastada y destruida” y “ahora va hacia un proceso de fortalecimiento y creciente autonomía” y que “Macri le ha pedido máxima dureza y rigor a Alonso para analizar los casos que le lleguen”.
En defensa de Díaz Gilligan, Peña dijo que “él ya explicó lo que pasó, lo que vivió, su convencimiento de que no había hecho nada fuera de la ley ni que vulnere la ética”, y se preguntó: “¿Por qué pensar que hay una trama oculta en algo que fue súper transparente?”. El Jefe de Gabinete observó como hechos positivos que “hay un decreto de conflicto de intereses, que antes no lo había”, y que “se endureció también la política respecto de los familiares por encima de lo que dictaba la ley”, pese a que sólo 12 familiares de funcionarios del Gobierno fueron removidos de sus cargos. .


