El municipio estudiaría una ley antilavado para evitar las inversiones sospechosas del narcotráfico y la evasión impositiva
Polémica ordenanza estaría en los escritorios del gobierno local para luchar contra el dinero del crimen de las drogas y las posibles fuertes inversiones espúreas.
El lavado de dinero tiene diferentes fuentes. Las mafias necesitan blanquear sus enormes capitales. Cuando esto sucede de manera extraordinaria en un territorio, el mismo queda preso de las mafias. Hay infinitos antecedentes en esa materia.
Esperanza, Rafaela, Santa Fe, Rosario, como otras ciudades y a modo de ejemplo, son posibles excelentes mecas de las organizaciones criminales, antes, ahora y en el futuro.
La lucha contra la mafia del narcotráfico, de la soja, de las boletas truchas, de la prostitución, de la trata de personas, no es un tema sólo prioritario del gobierno nacional o provincial, sino básicamente además, de los municipios y comunas que es donde se patentizan los lavados de dinero negro e incluso manchado con sangre.
Tranquilamente se podría sumar a estos sectores el dinero de la corrupción pública.
Hay ciudades que son íconos y verdaderos «paraísos» en Argentina del lavado de dinero mafioso. Los registros periodísticos, policiales y judiciales están al alcance de cualquier personas si se va a Google, por internet y se los busca con un simple click.
Marcela Durrieu, concejala de San Isidro -massista- promovió la ordenanza -incluyendo un 0800- contra las drogas y antilavado de dinero sucio en general, para citar un antecedente actual, el que también se promueve en San Fernando, en el norte de Buenos Aires.
Dos de los sectores que más blanquean, dicen los expertos, son el del narcotráfico y los grandes evasores fiscales, especialmente de la soja y el cereal en la Argentina. También se puede agregar a esta lista el dinero negro a los funcionarios corruptos.
Fuentes confirmaron a periodistas de este medio, que desde el gobierno municipal se estaría estudiando una ordenanza antilavado, como ha comenzado a ocurrir en otros municipios de la Argentina.
El gobierno de la provincia está embarcado en una lucha frontal contra los narcos, la explotación infantil, la trata de personas y otros delitos aberrantes. Si los municipios y comunas colaboran en ese sentido, seguramente se podría tener más éxito.
Y esta ordenanza, sin dudas, podría resultar pionera en la provincia de Santa Fe, además de servir de respaldo para una lucha de los santafesinos que debiera ser común.
Cualquier experto en seguridad afirma que no se combate el crimen de manera eficiente, poniendo a los delincuentes e integrantes de bandas criminales en la cárcel, si no se ataca la ruta del dinero y las inversiones económicas de las mafias de cualquier sector.
Por eso las cárceles están que rebalsan de delincuentes, pero son casi todos morochos y pobres. No es que la Justicia o la Policía no trabajan. La realidad es que los jefes -de las fábricas delictivas- de las mafias nunca van presos y tienen siempre tiempo para armar otra banda o encontrar reemplazos cuando se caen los soldados.
Hay dos sectores fundamentales donde las mafias blanquean su dinero exitosamente. El que conjuga la tierra, la construcción y el inmobiliario, y el de los automóviles.
¿A dónde apuntaría el misil de esta supuesta ordenanza? Precisamente a estos dos sectores en la ciudad, por lo que se sabe por el momento, aunque el tema se mantiene callado y hermético. ¿Avanzará?
Seguramente será un tema polémico en la sociedad esperancina y en otros lugares de la provincia. Y si el gobierno confirma esta información y envía la ordenanza al Concejo, habrá que ver qué hacen los concejales con la misma. ¿Avanzará?
Si no sucede de esta forma de ordenanza directa, ¿podría suceder que la Legislatura a nivel provincial, a partir del interés de los diputados y senadores provinciales, pueda promover una ley antilavado con la adhesión de los municipios y comunas de la provincia dado que son autónomas?
Sería otro camino para fortalecer la seguridad y combatir el delito.



