Es la sensación con la que se quedaron muchos de quienes tuvieron la posibilidad de interactuar con el responsable máximo de la seguridad santafesina y experimentar en primera persona su arribo a la cabecera del Departamento Las Colonias.
Es que a la hora de las respuestas en su mayoría fueron generalidades, y en las que concretó, como ser en la explicación a la venta de estupefacientes en la ciudad de Esperanza sus palabras “recuerden que se realizaron desde el 10 de diciembre hasta la fecha seis allanamientos en Esperanza para detener a narcotraficantes” fueron recibidas como exiguas, como una exposición conformista, ya que a pesar de estos allanamientos la venta sigue; Entonces ¿Cuál es el futuro? Se preguntaron varios de los asistentes.
Tampoco la llegada de Pullaro, a Esperanza, dejó anuncios de relevancia, esto para una comunidad convulsionada que ve como de a poco el problema de inseguridad, irresuelto por el gobierno provincial, en localidades como Rosario o la cercana capital provincial, va tomando forma y destruyendo la tranquilidad del diario vivir en la propia, es motivo de gran preocupación y de una mirada escéptica hacia quienes ostentan la responsabilidad de velar por la seguridad de todos en cada uno de los rincones de la provincia.
Además no fueron pocos quienes al escuchar “Comparto la preocupación de ustedes, es algo que debemos revertir entre todos” por parte del ministro sintieron más dudas que certezas, ya que los vecinos tienen internalizado que un funcionario no llegó hasta aquí para preocuparse sino para ocuparse.
Es de esperar por el bien de todos que esta sensación de escases en el gusto que dejó el paso del Ministro por Esperanza sea sólo una sensación y que la realidad pueda transformarse para mejor teniendo en cuenta que ésta es preocupante.





