En 10 segundos
Qué pasó: personal de la comuna de Grütly participó de una capacitación técnica sobre producción y manejo de viveros.
Qué cambia desde hoy: se incorporan herramientas prácticas para mejorar el mantenimiento de espacios verdes.
A quién impacta: a las áreas comunales vinculadas al ambiente y al cuidado del arbolado urbano.
Qué mirar ahora: cómo se aplican estos conocimientos en la producción de plantas y en la mejora de plazas y espacios públicos.
La gestión de los espacios verdes en las pequeñas localidades depende, muchas veces, de equipos técnicos reducidos que combinan tareas de mantenimiento cotidiano con proyectos de forestación y mejora ambiental. En ese contexto, la capacitación permanente se vuelve una herramienta clave para sostener y ampliar esas políticas.
Con ese objetivo se desarrolló una jornada de formación en el vivero municipal “Norberto Faust” de San Jerónimo Norte, donde personal vinculado al área ambiental de la comuna de Grütly participó de una capacitación técnica centrada en la producción y el manejo de especies vegetales.
Durante el encuentro se abordaron distintos aspectos del funcionamiento de un vivero municipal, desde los métodos de propagación de plantas y plantines hasta el uso adecuado de sustratos y las condiciones necesarias para favorecer el crecimiento saludable de las especies.
El intercambio permitió revisar prácticas de producción vegetal que luego se aplican en la creación y el mantenimiento de espacios verdes, una tarea cada vez más relevante para las comunas que buscan mejorar la calidad ambiental de sus localidades.
Aprender para mejorar el entorno
Los viveros municipales cumplen un rol estratégico en muchas localidades del interior. No solo abastecen de plantas a plazas, paseos y arbolado urbano, sino que además funcionan como espacios de aprendizaje técnico para los equipos que trabajan en el mantenimiento del paisaje urbano.
En ese marco, la jornada incluyó instancias prácticas orientadas a comprender los ciclos de desarrollo de distintas especies, los cuidados necesarios en cada etapa de crecimiento y los criterios que permiten optimizar la producción vegetal.
Trabajo técnico y cooperación local
La capacitación contó con la participación del ingeniero agrónomo Sebastián Marc, quien tuvo a su cargo la coordinación técnica de la actividad y el desarrollo de los contenidos vinculados al manejo de viveros.
Desde la organización destacaron que su acompañamiento permitió consolidar una instancia formativa orientada a transferir conocimientos técnicos aplicables a la gestión cotidiana de los espacios verdes.
Entre los participantes se encontraban representantes vinculados a tareas ambientales y de mantenimiento urbano de la comuna de Grütly, entre ellos Kitty Domig y Lore Roldán, quienes participaron de la jornada con el objetivo de incorporar herramientas que luego puedan aplicarse en el territorio.
Una política de formación continua
Este tipo de instancias forma parte de un enfoque cada vez más extendido entre comunas y municipios del interior: fortalecer las capacidades técnicas de los equipos locales para mejorar la gestión ambiental.
El aprendizaje sobre producción vegetal, manejo de especies y cuidado del entorno natural no solo impacta en la estética urbana, sino que también contribuye a construir ciudades más resilientes, con mayor cobertura vegetal y mejores condiciones ambientales para sus vecinos.


