Como todos sabemos, los atardeceres del domingo en el Paseo Parque de la ciudad, se visten de vecinos que se acercan al lugar para una caminata, un encuentro, una corrida, un asado, un festejo, una mateada, a disfrutar el lugar, despidiendo el fin de semana y cargando energías para continuar el día lunes…
Este domingo fue absolutamente atípico. Con enorme responsabilidad social, los espacios públicos se vieron desiertos, uno de ellos el Paseo Parque que congrega a cientos de personas, ayer no había “ni un alma”.
Sabemos que hay vecinos que no cumplen con las medidas, pero creemos conveniente mirar el medio vaso lleno, viendo que la inmensa mayoría sí lo hace.



