Pasado mañana se cumplirá un año del triunfo en el balotaje de Mauricio Macri. El Presidente asume que la Argentina navega por una transición complicada, pero repite que nadie le hará perder el optimismo y asegura que la sociedad acompaña los cambios más que la dirigencia. Prefiere decir dirigencia y no “círculo rojo”, una terminología que él popularizó en 2013 pero que no mencionará ni una vez en la hora exacta que duró la entrevista con seis periodistas de Clarín. Macri dirá que la inflación es “la peor estafa a la gente humilde”, arriesgará que el país “crecerá el año próximo” y dirá que “la mayoría de los argentinos no quiere conflictos”. Saltará del mundo que viene con Trump al frente de Estados Unidos (“nadie sabe cómo será ese mundo”) a pronosticar que en 2017 Cambiemos “ganará las elecciones” porque la gente querrá consolidar el nuevo rumbo. Y dejará una frase fuerte sobre la situación judicial de Cristina: “Quiero saber la verdad en tiempos razonables”.
La charla transcurrió en el quincho de la Residencia de Olivos, rodeado de un silencio que contrastaba con el ruido que, el viernes a esa misma hora, convulsionaba el centro porteño por la marcha de protesta contra el Gobierno de la CGT y grupos piqueteros. “¿Cómo cruzaron la 9 de Julio?”, preguntó el jefe de Estado apenas se sentó en uno de los sillones ubicados de espaldas a los jardines de la quinta presidencial. “Bueno, señores, aprovechemos el tiempo que siempre es escaso”, propuso en seguida.



