El secretario General, Mariano Granato, contó los objetivos y expectativas del Frente Progresista en la capital provincial. Leandro González y Laura Mondino buscarán renovar sus bancas. ¿Quién será cabeza de lista? Nuevos liderazgos y el balance en la ciudad.
La segunda mitad del año estará marcada por el ritmo electoral, además de la pandemia, con primarias el 12 de septiembre y generales el 14 de noviembre. En la ciudad de Santa Fe, las elecciones de medio término servirán para renovar casi la mitad del Concejo Deliberante. Para el Ejecutivo, el resultado significará también una evaluación ciudadana de la gestión que conduce Emilio Jatón. Su secretario General, Mariano Granato, dialogó con El Litoral y contó cómo se está preparando el Frente Progresista, Cívico y Social para dar esta batalla, cuáles son los principales jugadores en el armado político y territorial y cómo es el vínculo con el perottismo.
– Este año se renuevan 8 bancas, de las cuales 3 son del oficialismo. ¿Cree que el FPCyS va a lograr presentar una lista de unidad?
-Sí, vienen todos los diálogos encaminados. El FP se ha consolidado en la ciudad, en la presidencia del Concejo y en la conformación del Ejecutivo están todos los partidos integrados y protagonizando alguna tarea en la gestión. Así que creemos que todo se encamina bien, para lograr una lista de unidad, por lo menos un escenario electoral de mucho acuerdo, sin negar que haya otras expresiones que también quieran participar electoralmente. Pero estamos convencidos de que vamos a llegar con una lista oficial que tenga representados a todos los partidos del Frente.
-El espacio sufrió recientemente la pérdida de Miguel Lifschitz, que era un gran aglutinador de voluntades. ¿Qué significó en términos políticos y cómo se están reorganizando y reconfigurando liderazgos?
-Miguel significaba una síntesis del FP que era muy necesaria y realmente es una pérdida que ha afectado a todos, no solo en lo político sino en lo humano porque muchos de nosotros estuvimos cerca de él en la gestión y ha sido un escollo duro de superar. Pero eso también obligó en el plano político a reconfigurar esa síntesis, a buscar una nueva síntesis y aparecen ahí figuras como las de los intendentes de Santa Fe, Rosario, Santo Tomé, Villa Gobernador Gálvez, Recreo y Rincón; y el nuevo presidente de la Cámara de Diputados. Es decir, el FP tiene una representatividad en la provincia que no es menor; acabo de nombrar 6 intendentes y se suman los presidentes de los Concejos de Santa Fe y Rosario, son representaciones institucionales que tienen mucho volumen porque hay gran parte de la ciudadanía santafesina representada allí. Ese es el piso, el caudal político que tiene el Frente hoy, sobre el cual los nuevos liderazgos tienen todavía mucho por crecer. Los desafíos son muy altos, la pérdida de Miguel es imposible de reemplazar, pero claramente empiezan a surgir otros liderazgos que naturalmente van marcando el destino del FP en el mediano y largo plazo.
-De los tres concejales del FP que terminan su mandato a fin de año, dos de ellos -Leandro Gonález y Laura Mondino- son de mucha confianza del intendente ¿Van a ir por la renovación de bancas o se está pensando en que ocupen otros roles?
– Sí, ambos van a renovar, se está definiendo el orden de esa lista, pero estamos de acuerdo en que son los dos ediles que mejor representan la idea del FP en la ciudad, un proyecto político que tiene pretensiones de seguir aportando a la ciudadanía santafesina y recuperar el tiempo que la pandemia nos ha robado porque han representado muy bien al Frente. Probablemente encabece Laura, que ha crecido mucho, es una militante que hace tiempo viene teniendo recorrido en la militancia territorial, asumió responsabilidades muy importantes, es la presidenta del bloque, y las ha llevado muy bien hasta acá, sin inconvenientes. Realmente el trabajo político que hecho ambos dentro del concejo significó que todas las cuestiones importantes que necesitábamos resolver ahí hayan salido sin inconvenientes; tienen la capacidad de construir los acuerdos políticos que nos permitieron, por ejemplo, el plan de obras de endeudamiento para la iluminación.
– ¿Qué papel tiene el partido que creó el propio intendente «Santa Fe puede más» en la estructura de gobierno y en la conformación de listas?
– En la conformación de listas todavía no está definido, pero en la estructura de gobierno el partido ha convocado a una cantidad de ciudadanos de a pie que no estaban inscriptos en ningún partido ni estaban en la política y se sumaron a este proyecto de la mano de ese partido, que es nuevo, y tuvo como objetivo convocar a santafesinos y santafesinas que tienen vocación de servicio y que no se sentían convocados en el Frente. El partido sí forma parte del Frente, muchos de ellos integran la gestión y son parte de este proyecto, no solamente están representados los partidos tradicionales sino por ciudadanos y ciudadanas que, como Emilio, vienen de otros lugares, pero tienen ganas de construir una ciudad mejor.
-¿Cómo es el vínculo del Ejecutivo con el gobernador Omar Perotti? ¿Reciben los recursos que corresponden en tiempo y forma, además de otros para obras específicas?
-Ha sido un vínculo maduro. Emilio siempre ha tratado de establecer un vínculo correcto e institucionalmente maduro. Nos ha tocado transitar juntos un momento difícil, entonces hubo que resignar las diferencias políticas para poner en el centro de la acción la calidad de vida de los vecinos. Eso nos llevó a tener una relación de mucho respeto respecto a la administración de la pandemia, de entendimiento. Siempre un gobierno local pretende que el gobierno provincial tenga un apoyo mayor en términos de recursos porque sus capacidades económicas son muy menores, y eso siempre genera discusiones, pero siempre en el marco del respeto.
– ¿Cómo evalúan la gestión de la pandemia por parte del gobierno provincial? El intendente ha mostrado en algunas ocasiones que prefería una mayor protección y apertura para el sector productivo y comercial de la ciudad, pero no ha sido enfático. ¿Hay críticas hacia la gestión provincial de la pandemia?
– No hay críticas, sí diferencias de criterios en algunos casos, transitamos la pandemia con mucho diálogo con los sectores; en el poco margen de acción que tuvimos no tomamos ninguna medida si haber dialogado con los sectores, todos han tenido instancias de diálogo con el intendente. Pero hubo una decisión muy fuerte de no hacer política con la pandemia, de no especular con eso, porque sabemos que la situación de salud es delicada, y eso significó respetar algunas medidas con las que diferíamos.
Gestionar en pandemia: qué se pudo concretar y qué debieron replantear
«Pudimos ver a tiempo las deficiencias y poner en marcha la planificación original», explicó el secretario General. La movilidad y la prestación de servicios básicos; los recursos humanos y económicos.
«Las tareas operativas son las que más afectó la pandemia. Hemos reconocido la situación, fundamentalmente la iluminación y el estado de las calles, y para los dos tenemos un plan ambicioso», aseguró Granato.
– Teniendo en cuenta todas las limitaciones que impuso la pandemia ¿qué es lo que pudieron concretar de los planes originales de gobierno y qué debieron replantear sobre la marcha?
– Hay una parte de la planificación original que está en marcha. Debemos ser una de las ciudades que más obra pública está teniendo. Todo el distrito noroeste está con obras, que fue el que priorizó la gestión, incluso en la campaña: Camino Viejo a Esperanza, Estanislao Zeballos penetrando en barrio Las Lomas y Cabal, hay ahí 1.500 millones de pesos en obra pública ejecutándose en este momento que van a cambiar la morfología de ese territorio. Camino Viejo es de una magnitud tremenda que tendrá un impacto ambiental, social y de conectividad muy importante. Es el emblema de la gestión. Emilio vino a la gestión con la propuesta de equilibrar la ciudad, de superar el nivel de fragmentación territorial y social que tuvo históricamente la ciudad, y lo estamos haciendo. Hemos podido gestionar obras con fondos nacionales, provinciales e internacionales. En ese plano no tuvimos que cambiar las prioridades que teníamos.
Ahora, la pandemia nos obligó a ejecutar una gran cantidad de tareas para las que los municipios no estaban preparados, eso significa que todas las energías que estaban pensadas para otro tipo de tareas se tuvieron que poner en preparar y hacer cumplir protocolos, etc.
– Y los recursos, porque la economía de la ciudad se vio impactada por las restricciones, y eso debe haber afectado la recaudación…
– Exactamente. Y no solo por la menor cantidad de recursos, sino también que se tuvieron que orientar a otras tareas, por ejemplo, horas extras para controles que no estaban previstos. Además, la pandemia afectó recursos humanos, las burbujas que tuvimos que armar, los contagios y licencias afectó las dos grandes herramientas que tiene una gestión para gobernar: recursos económicos y humanos; con eso uno gobierna, y los dos se vieron afectados y se tuvieron que volcar en otros lugares. Y esto impactó en una parte de la gestión urbana, es decir, los proyectos emblemáticos están ejecutándose, y en la gestión más cotidiana de la ciudad sí tuvimos mayores dificultades, y en gran parte se explica por la pandemia y lo que significó en ambos planos: menos recursos y prioridades distintas.
– Respecto a gestión cotidiana que asegura que se vio afectada y se nota ¿cómo evalúa la prestación que está haciendo el municipio de los servicios básicos: iluminación, calles, residuos y transporte?
– Las tareas operativas son las que más afectó la pandemia, por los recursos económicos y humanos. Ahí hemos reconocido la situación, fundamentalmente la iluminación y el estado de las calles, que es lo que más recogimos como necesidad el año pasado, y para los dos tenemos un plan ambicioso. El plan de bacheo está resolviendo parte de la infraestructura en la ciudad, ya terminamos con el microcentro, estamos concluyendo la segunda etapa que son las grandes avenidas, y arrancando la tercera que son calles alternativas. El plan de iluminación fue todavía más ambicioso y vamos a terminar este año con más del 40% de la ciudad con iluminación led, son 389 millones de pesos invertidos con fondos nacionales, provinciales y municipales. Son 66 barrios en los que estamos trabajando.
-El transporte es uno de los problemas graves que tienen que resolver porque el sistema está quebrado, además de que la pandemia ha cambiado las formas de movilizarse en la ciudad ¿Cuál es el plan?
– Todo el arco político de la ciudad acaba de declarar la emergencia en el transporte porque aquí como en todo el mundo, el sistema de transporte está en crisis, durante mucho tiempo se recomendó no utilizarlo y eso significa mucho menos volumen de pasajeros. El sistema de la ciudad está preparado para transportar 160 mil cortes de boletos diarios y llegamos a transportar 15 mil, en el momento que más se estabilizó tuvieron 50 mil. Eso tuvo un impacto terrible en el sistema, principalmente en las ciudades del interior del país, por la desigual distribución de subsidios con Buenos Aires.
El intendente gestionó, junto a otras ciudades, para que se revea esto. Y está el compromiso de Nación de hacer un aporte extraordinario, falta que la provincia defina el suyo.
-Toda esta situación plantea a la gestión el desafío de repensar qué van hacer con la movilidad en la ciudad el año que viene, y de ahí en adelante.
-Sí, estamos trabajando en distintos ámbitos. Creemos que tenemos que atravesar este año de emergencia y de crisis con el sistema de transporte vivo, por eso todos los esfuerzos están puestos en que el sistema de transporte no colapse antes de fin de año. Para poder ir trabajando en varias instancias: el Pacto de la Movilidad y la Mesa de las Universidades, que convocamos para pensar el impacto de la pandemia y ya estamos trabajando. Se definieron tres mesas de trabajo que están funcionando: el impacto de la pandemia sobre la producción; las políticas sociales y de cuidado; y la movilidad y el espacio público. Se está trabajando en construir un sistema de transporte que todavía no conocemos, con criterios generales de un sistema multimodal, con sistemas troncales y subsistemas. Sobre eso se construye el nuevo sistema, ajustándolo a la nueva demanda, que tampoco se sabe bien cuál será, pero estamos trabajando en la construcción de un nuevo modelo de transporte, que no va a ser el que conocemos, pero tenemos la pretensión de que la movilidad sea un sello de la gestión y se viene un cambio para los próximos años, que será progresivo. Mejorar la movilidad fue una promesa de campaña de Emilio.
-¿Cómo cree que la ciudadanía está evaluando la gestión?
– La sociedad en general, no solo en la ciudad de Santa Fe, tiene un nivel de angustia y de cansancio muy fuerte que atraviesa todo el ánimo social y, en eso, entra la valoración de todas las gestiones. Todos los Ejecutivos, los actores políticos que están gobernando hoy, van a tener un impacto porque son el objeto de ese cansancio. Pero creo que la gestión de la ciudad particularmente va a terminar siendo bien valorada porque pudo cumplir con los tres grandes objetivos que son, la obra pública, las políticas sociales y la participación. Nosotros vinimos con esas tres patas a tener un nuevo proyecto de ciudad, y cuando pase esa angustia y el impacto negativo que tuvo la pandemia en la vida cotidiana de todos nosotros, se va a empezar a ver que esta gestión tuvo un modelo claro de ciudad que queremos construir y lo está haciendo, a un ritmo menor que el que nos gustaría, pero lo estamos haciendo.
– ¿Hay autocrítica puertas adentro del gobierno?
– Estamos construyendo con mucho diálogo, es lo que vinimos a hacer, poner la política al servicio de la gente, dialogando y construyendo soluciones para la gente en un momento muy difícil. Nos queda mucho por mejorar todavía, pudimos observar a tiempo las deficiencias de la gestión, para empezar a corregirlas rápidamente y eso demuestra también mucha capacidad de trabajo. No hay muchas ciudades que tengan el nivel de obra pública de Santa Fe, que no solo mejora la calidad de vida de la ciudadanía sino que tiene un impacto en la generación de empleo, que creo que va a ayudar a que nos recuperemos más rápidamente cuando la pandemia pase.



