El radical Negri admitió que pretenden un acuerdo legislativo. La idea es empujada también por parte del PRO.
Mauricio Macri escucha cada vez más fuerte el reclamo de sus socios radicales -y hasta de algunos integrantes del PRO- para que acepte un pacto de gobernabilidad con el peronismo que le evite el desgaste de negociar ley por ley en el Congreso, algo que hasta ahora tuvo éxito pero a un costo muy alto para el Gobierno.
No son pocos los dirigentes de Cambiemos y altos funcionarios del Gobierno que repiten que fue un error de Macri no aceptar el “Pacto del Bicentenario” que Miguel Ángel Pichetto le propuso a principios de año, con la idea de acordar una serie de políticas de Estado y avanzar con un paquete de leyes en el Congreso.
«Yo no aconsejo a nadie, pero hubiese buscado un acuerdo de gobernabilidad con el Frente Renovador para la peor transición que tiene Argentina después de la transición democrática», admitió hoy el jefe del bloque de diputados radicales, Mario Negri, en diálogo con radio La Once Diez.
La propuesta de un pacto de gobernabilidad fue acercada por Pichetto a Gabriela Michetti, que se la trasmitió al Presidente. Pero Macri no aceptó, aconsejado por Marcos Peña y Jaime Durán Barba. El jefe de Gabinete y el gurú ecuatoriano consideraron negativa la foto con el peronismo y la posibilidad de que sea visto como un síntoma de debilidad del Gobierno.
Se impuso la postura de negociar ley por ley, la más desgastante para los que tienen que lidiar con el tironeo en el Congreso, como Michetti, Federico Pinedo y Emilio Monzó, pero también para Frigerio, el que sufre los reclamos de los gobernadores.
El desgaste
En algunos sectores de Cambiemos creen que la negociación ley por ley es perjudicial para Macri, porque al final de los tironeos no puede capitalizar totalmente las buenas medidas y termina compartiendo el rédito político con la oposición, que le impone cambios a cada proyecto.
El pago de las sentencias a los jubilados es un claro ejemplo de esto. Aunque se trata de una decisión histórica de Macri de cumplir con los fallos judiciales, en el ida y vuelta del Congreso Sergio Massa le terminó imponiendo la exención de Ganancias en el medio aguinaldo, una medida que el Gobierno había rechazado y que tiene un altísimo impacto en la clase media. El tigrense se encargó de adjudicarse ese triunfo en cada entrevista que dio.
En contraposición, el Gobierno nacional absorbe en soledad el impacto negativo de las medidas antipáticas, como el tarifazo. Es decir, las buenas las capitalizan oficialismo y oposición, y las malas golpean únicamente a Macri. Algunos dirigentes importantes del Gobierno creen que eso no sucedería si se negocia un programa de leyes con la oposición, que reduciría el margen de críticas.
«Ojalá pudiésemos terminar de articular por un tiempo prolongado un acuerdo parlamentario que permita darle a la gente la idea de que no hay fragilidad en la construcción y en la forma que se sostiene el gobierno», analizó Negri.
Esta idea fue retomada hace algunas semanas por la Casa Rosada y días atrás Michetti y Frigerio se reunieron en el Senado con los peronistas Pichetto, Omar Perotti y José Mayans, y el radical Ángel Rozas. La vicepresidenta ofreció una lista de temas a acordar y el jefe del bloque del PJ pidió esperar la opinión de los gobernadores.
Pero la idea de Michetti es acotar el pacto a nivel legislativo, y que en todo caso que luego el Gobierno se sume. Tanto los radicales como los peronistas tienen muy claro que sin el aval total de la Casa Rosada, cualquier acuerdo tiene poca vida.



