La Asociación Argentina de Salud Mental (AASM) expresó su «profunda preocupación y su más enérgico rechazo» a las manifestaciones del Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien en Twitter definió como «delincuente» a «una persona que claramente está sufriendo graves problemas de salud mental y que viene siendo vìctima del tratamiento inadecuado«. Lo hizo en un comunicado titulado: «El reino del revés. violencia y salud mental».
La institución se refiere a Carlos Efraín Martínez, quien este jueves golpeó con un fierro a una oficial de la Policía de la Ciudad y le arrebató su arma para disparar en pleno Palermo chico. En marzo se había escapado del Borda, aunque ahora cuenta con custodia permanente y fue reingresado.
En su comunicado, la asociación ante todo se solidariza «con la agente agredida» y espera «una pronta recuperación de las heridas recibidas». Y enseguida critican a Larreta por «asociar la violencia y el delito al sufrimiento psíquico» que «no es más que un acto de violencia simbólica que refuerza la estigmatización, discriminación, exclusión y odio hacia un colectivo que, lamentablemente, no encuentra una respuesta adecuada en el sistema de salud de la ciudad, cuyas autoridades se resisten sistemáticamente a cumplir con la normativa vigente, tanto a nivel local, como nacional e internacional en materia de salud mental».
Larreta aprovechó el episodio para insistir con la aprobación del uso de las pistolas Taser en un largo hilo en el que calificó a este hombre como delincuente.
En este contexto, «la AASM insta al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a iniciar un serio proceso de reforma para que los porteños y las porteñas gocen de un sistema de salud mental que contemple todos los dispositivos y apoyos comunitarios necesarios, como son los abordajes territoriales, hospitales de día, dispositivos habitacionales, culturales y sociolaborales, consultorios externos, acompañamiento terapéutico, atención domiciliaria e internación en todos los hospitales generales, tanto públicos como privados. No hay salud sin salud mental, no hay salud mental sin derechos».


