En 10 segundos:
Qué pasó: la morosidad de las familias alcanzó niveles máximos en dos décadas
Qué cambia desde hoy: el endeudamiento deja de ser un dato financiero y pasa a medir tensión social
A quién le pega: a hogares, comercios, bancos, fintech y contribuyentes con pagos atrasados
Qué mirar ahora: si los planes de alivio alcanzan para evitar una cadena más amplia de incumplimientos
Santa Fe, 9 de mayo de 2026. El dato empieza en los bancos, pero termina en la mesa familiar: cada vez más argentinos llegan tarde al pago de sus deudas.
La morosidad volvió a crecer por decimoséptimo mes consecutivo y, según estimaciones difundidas en las últimas horas, más de 6 millones de personas registran endeudamiento dentro del sistema formal. El número podría ser mayor si se incorpora el circuito informal, donde muchas familias recurren a préstamos por fuera del sistema bancario tradicional.
El indicador más duro está en la mora de los hogares. De acuerdo con un informe de la consultora 1816, elaborado sobre datos de la Central de Deudores del Banco Central, la irregularidad familiar alcanzó el 11,5%, el nivel más alto desde 2004. En octubre de 2024, ese índice estaba cerca del 2,5%.
La velocidad del deterioro revela algo más profundo que una dificultad puntual. Muchos hogares tomaron crédito cuando todavía parecía posible ordenar gastos, cuotas y salarios. Meses después, el aumento de servicios, alquileres, alimentos y financiamiento dejó menos margen disponible para cumplir.
Ahí aparece la tensión principal: la deuda empezó a funcionar como puente entre ingresos que ya no alcanzan y consumos que siguieron siendo necesarios. Tarjetas, préstamos personales, billeteras virtuales y atrasos tributarios forman parte de una misma escena económica.


