Fue la propia Bullrich la que, en diálogo con medios afines, comentó algo de lo que conversaron, aunque sin entrar en detalles: «Con Mauricio Macri tuvimos un encuentro de mucha profundidad, que nos permitió trabajar sobre el cambio y el coraje que el país necesita», afirmó. Y deslizó que muchas de las críticas que compartieron fueron al ministro de Economía, Sergio Massa (a quien siempre Bullrich le endilga la amistad con Larreta): «Vamos a enfrentar las trampas de Massa y explicar la bomba que se está gestando en la economía». «Estuvimos hablando del futuro de la Argentina. De algo que queremos alertar al pueblo sobre lo que hace Massa, sobre cómo engordan un problema, con más inflación, más pesos y más deuda”, afirmó la presidenta del PRO. “Están queriendo correr los problemas para adelante porque para eso tienen que tomar decisiones que no quieren tomar”, indicó.
Dado que ella y su marido, Guillermo Yanco, se quedaron dos días en la casa de Macri en Cumelén, la convesación política comenzó con una caminata de ambos, se cortó cuando compartieron una cena con sus parejas y siguió a la mañana siguiente. Además de los temas que Bullrich eligió comentar en público, hubo otros, entre los cuales estuvo las PASO en Juntos por el Cambio, la competencia entre candidatos del PRO -que Macri alienta contra los intereses de Larreta-, la estrategia ante los radicales (y la posibilidad de fórmulas cruzadas, como las que explora Bullrich con Alfredo Cornejo) , las discusiones en las provincias como Córdoba, Neuquén, Río Negro, Mendoza y Chubut, donde hay peligros de ruptura, entre otras muchas cuestiones. La que por supuesto no se terminó de saldar es si Macri será o no candidato.
Ella creyó percibir, por algunas cosas que dejó entrever Macri, que no se presentará. Pero fueron todos comentarios al pasar. Y claro que puede influir las ganas de Bullrich de que Macri no se presente, dado que torpedearía su propia candidatura. «Dio alguna pista de que no sería candidato, pero no hubo grandes definiciones. No dijo nada concreto», explicaban en el bullrichismo, donde definieron el encuentro como «una buena charla sobre el país». Está claro que estaban felices de haber podido exhibir una foto con Macri que Larreta no tiene. Bullrich apuesta fuerte a quedarse con la mayoría de los votos duros que irían al expresidente y, con esto, si bien no es un apoyo formal de Macri, siente que los tiene casi asegurados.


