«Lo más grave no es que Niembro no pueda hacer campaña. Lo más grave es que esto está escalando y pega directamente en la imagen de Mauricio», decía otro dirigente abocado a la campaña. No solo de Macri: el daño también se expande a la figura de María Eugenia Vidal, justo ahora que las encuestas la ubican primera en intención de voto.
Aunque es mayoría el sector de Cambiemos que a esta altura pedía apartar a Niembro de la campaña, el grupo que se resiste a soltarle la mano lo hace con la convicción de que «echarlo podría ser contraproducente». La lógica es esta: en el PRO suponen que la denuncia contra Niembro –basada en un hecho real– se hizo «con el apoyo del Estado y con todo un conglomerado de medios oficialistas» para beneficiar a Daniel Scioli y que no sería la última. Al contrario: «Van a venir por todo y por todos. Tienen millones de carpetas inventadas para sacar rédito político», dicen.
Hasta la semana pasada, Niembro defendía a capa y espada su postulación y decía tener el apoyo de Macri para seguir. Pero algo cambió en los ultimos días. «Siente que le pegan hasta los periodistas amigos», contó un dirigente que charló con él el fin de semana.


