Un sujeto la agredió en la calle causándole serias lesiones. Estuvo inconsciente ocho horas, terminó con una costilla fisurada y heridas en el rostro y la cabeza. Su pareja, integrante de una conocida familia empresaria de la ciudad, cuenta lo sucedido. Todos los datos.
El sábado 15, a las 3, la médica cirujana plástica Natalia Dema se encontraba festejando una despedida de año junto a colegas de la clínica donde trabaja. Estaban en un comedor en la ciudad de Buenos Aires, más precisamente a dos cuadras del Parque Centenario, en el límite de los barrios de Almagro y Caballito.
Todo era alegría y charlas hasta que llegó el momento de la despedida. Ahí cada uno fue en busca de su auto. Natalia había dejado el suyo un poco más lejos y cuando estaba subiéndose recibió un fuerte golpe que la aturdió y la desestabilizó, cayendo al piso.
El hombre, que estaba muy nervioso, descargó toda su furia contra ella hasta dejarla sin conocimiento, tirada en la vereda, para seguir como si nada su camino.
Mauricio Carena, el esperancino que forma parte de una conocida familia empresaria de la ciudad, es el novio de la víctima y desde hace siete años vive en Buenos Aires. “Ella nació en Quilmes, nos conocimos acá”, manifestó durante la comunicación que tuvo con UNO Santa Fe.
“Natalia se encuentra en casa tras estar más de ocho horas sin tener conocimiento de quién era, ni dónde estaba, producto de los golpes que recibió de un joven del que sabemos venía de haber discutido con otra chica a media cuadra, en una parada de colectivos, según pudimos ver en imágenes de la cámara de un vecino”, manifestó Carena.
Al mismo tiempo comentó que gracias a una joven que estaba paseando el perro cuando se produjo el ataque pudieron tener más precisiones de lo que pasó y que la joven recibiese ayuda rápidamente.
“Si bien es la primera vez que nos sucede un hecho de estas características -dijo Mauricio-, lo que no podemos entender es que la testigo de todo, la chica que paseaba el perro, llamó a un patrullero que pasaba justo por el lugar y le avisó que el agresor estaba a solo una cuadra, pero la respuesta de la policía fue ‘no es nuestra jurisdicción, no podemos buscarlo’, así que el agresor se fue tranquilo”.
En lo que refiere a la atención médica, los familiares de la joven agradecieron todo lo que hizo la clínica para la cual trabaja Natalia, donde permaneció el fin de semana. Como consecuencia de la golpiza hoy está con una costilla fisurada, la boca rota por la ortodoncia, un chichón en la cabeza y la nariz partida.
El lunes pudieron hacer la denuncia de lo ocurrido y están a la espera de que la fiscalía llame para hacer una ampliación de la declaratoria. “Queremos que no dejen pasar el tiempo, por eso nos estamos moviendo porque de lo contario no pasa nada. Solo necesitamos una orden judicial para poder acceder a las cámaras de instituciones privadas y ver la cara del agresor para buscarlo”, cerró Carena, todavía mal por lo sucedido, ya que esta locura no terminó en tragedia de milagro.



