La cartera emitió un comunicado luego de la polémica desatada este jueves por las fotos de dos asesinos condenados disfrutando de dicha comodidad en la cárcel de Coronda
Tras la polémica desatada por la aparición de fotos que retratan a los homicidas condenados “Quique” Leiva y “Gusano” Vera disfrutando sonrientes de una pileta en la cárcel de Coronda, el Ministerio de Seguridad de la Provincia emitió un comunicado refiriéndose a la situación.
“La Constitución Nacional y los tratados internacionales suscriptos por nuestro país establecen que las cárceles son para la reinserción social y no para castigo; es en este marco que el Servicio Penitenciario de Santa Fe se ha esforzado siempre, buscando otorgar la mayor cantidad de instrumentos posibles a todas las personas privadas de la libertad para alcanzar dicho fin. El Servicio Penitenciario ha trabajado arduamente, dando respuestas a necesidades jurídicas y sociales, otorgando a los jueces mayores herramientas a la hora de otorgar salidas anticipadas al cumplimiento de la pena, adecuando la figura del concepto a nuestra ley nacional, a los fines de que quienes están privados de libertad deban aprender un oficio o realizar actividades específicas previas, como requisito ineludible para obtener los beneficios de la normativa vigente.
Es en esta política de gestión que se sigue trabajando día a día para que la custodia de personas privadas de libertad se dé de manera eficiente y apegada a los derechos humanos; un ejemplo de estas políticas integrales del Ministerio de Seguridad son los traslados masivos de personas alojadas en comisarías a esferas del servicio penitenciario. Hoy nos encontramos con una realidad absolutamente distinta del 2007 cuando la mayor parte de los internos estaban en comisarías sin poder acceder a derechos mínimos que luego se reflejan en posibilidades de reintegración; con mucho trabajo pero siendo necesario seguir trabajando para mejorar las políticas públicas penitenciarias.
El Ministerio de Seguridad, y en particular la Secretaria de Asuntos Penitenciarios, desmienten categóricamente la existencia de “presos vip” en ninguna de sus dependencias. Nuestra normativa nacional e internacional alienta el análisis de los espacios de alojamiento, los avances en la progresividad penitenciaria, la atención de las necesidades físicas y espirituales, las actividades familiares, sociales, culturales y recreativas de los internos, etc. (art. 177 – Ley 24660); así también las Reglas Mandela nos dicen que el cumplimiento de los principios de derechos humanos exige la individualización del tratamiento, lo que a su vez requiere un sistema flexible de clasificación de los reclusos donde cada uno pueda recibir el tratamiento que necesite; se velará particularmente por el mantenimiento y mejoramiento de las relaciones entre el recluso y su familia que redunden en beneficio de ambas partes (reglas 89 y 106).
Es así que las distintas autorizaciones que se realizan con cotidianeidad son ajustadas a derecho y cumpliendo con premisas internacionales. En el caso particular de las piletas de lona, atento a no ser un elemento prohibido, se permiten, luego de un análisis de seguridad, por motivos diferentes como lo son la realización de bautismos de los distintos cultos religiosos, mitigar las altas temperaturas para quienes visitan a los privados de la libertad o bien de los niños que son alojados con sus madres en las unidades de mujeres.
Es dable agregar que, en líneas generales, a nuestro criterio no se trata de un elemento riesgoso, difícil es imaginar cómo podría alterar la seguridad del penal o favorecer una evasión o motín el hecho que haya una pileta de lona en el patio de un pabellón. Esta es una medida paliativa que se autoriza teniendo en cuenta que no se trata de elemento prohibido y que las personas beneficiarias su uso, principalmente visitas mujeres y niños, no se encuentran en cumplimiento de una pena”.



