Un triunfo bonaerense leído en clave nacional
Las elecciones en la provincia de Buenos Aires, con más del 70% de participación y la consolidación de Axel Kicillof, funcionaron como disparador para múltiples lecturas políticas. Para Caren Tepp, el resultado es un anticipo de lo que se avecina en octubre: “un mensaje claro al Gobierno Nacional que se repetirá en distintas provincias”, aseguró en diálogo con la Nueva Nueve.
Definición del escenario: dos modelos en disputa
Tepp interpretó la elección como la ratificación de un enfrentamiento entre “la justicia social y el Estado presente” frente a “la motosierra y la destrucción”. En ese marco, buscó marcar diferencia con otras fuerzas provinciales: “En Santa Fe nuestra lista es la única verdadera oposición al Gobierno Nacional”, sostuvo.
La candidata apuntó directamente al gobernador Maximiliano Pullaro, a quien describió como un “discípulo ejemplar de la motosierra” que ahora intenta despegarse de Javier Milei. “No somos tontos. Ese modo de especular con los climas de época es parte de la vieja política”, enfatizó.
Construcción provincial con anclaje ciudadano
De cara a las legislativas de octubre, Tepp planteó que existe “una mayoría social silenciosa en desacuerdo con la situación actual” y que la estrategia de Fuerza Patria será ir a su encuentro con asambleas ciudadanas en los 19 departamentos. La primera está prevista para el sábado en Venado Tuerto, mientras que este jueves presentarán formalmente la lista en la ciudad de Santa Fe.
El desafío del voto en Santa Fe
El contraste entre la alta participación bonaerense y el menor nivel en Santa Fe también formó parte de su análisis. Tepp advirtió que la baja concurrencia electoral refleja desconfianza en la política y obliga a repensar las campañas. Para su espacio, el reto central es motivar a quienes hoy eligen no votar, con un mensaje que combine crítica al oficialismo provincial y nacional con propuestas de justicia social.


