CERES — Ni alarmas ni cámaras. Solo un techo vulnerado, una caja fuerte forzada y un botín que parece de película. La ciudad de Ceres amaneció con una noticia que mezcla sigilo, logística precisa y una suma de dinero que multiplica el asombro. Tres personas, aún no identificadas, ingresaron a un comercio de electrodomésticos y se llevaron —según consta en la denuncia— 643.000 dólares y 48 millones de pesos en efectivo.
El local, ubicado sobre Avenida Mitre al 200, parecía cerrado con normalidad cuando la policía llegó al lugar. No hubo vidrios rotos ni accesos violentados a simple vista. Pero en el interior, todo estaba alterado: los ladrones habían entrado por el techo de un galpón lindero y sabían exactamente qué buscar. Forzaron la caja fuerte con una herramienta de corte y huyeron con el botín antes de que sonaran las alarmas.
Una caja sin vigilancia
Aunque el comercio contaba con cámaras de seguridad y sistema de alarmas, la zona de la caja fuerte no estaba cubierta por ninguno de estos dispositivos. Tampoco había cámaras apuntando a los techos, una omisión que los ladrones conocían o supieron aprovechar.
Los propietarios del local hicieron la denuncia y la causa quedó en manos de la fiscal Hemilce Fissore. La Policía de Investigaciones (PDI) de San Cristóbal ya analiza imágenes obtenidas de cámaras de viviendas vecinas. En las grabaciones, se ve a tres personas encapuchadas ingresando por los techos traseros, desplazándose por tapiales hasta acceder al sector donde estaba la caja.
La cantidad de dinero sustraída y la forma meticulosa en que se ejecutó el golpe obligan a los investigadores a no descartar ninguna hipótesis: desde un hecho planificado por profesionales hasta la posible existencia de información interna previa.
Un robo que conmociona al norte santafesino
La cifra robada no tiene precedentes recientes en la ciudad. 643 mil dólares y 48 millones de pesos —al cambio actual, cerca de mil millones en total— configuran un golpe de impacto que ya genera interrogantes en distintos planos: ¿Por qué tanto dinero en efectivo en un comercio de este tipo? ¿Qué nivel de preparación y logística requiere una operación así? ¿Quién pudo haber estado al tanto?
Por ahora, las autoridades mantienen silencio sobre los detalles del avance de la causa. Lo cierto es que el hecho reavivó el debate sobre la seguridad urbana, las vulnerabilidades en los controles y la persistencia del efectivo como forma de reserva, aún en negocios que no suelen manejar cifras tan elevadas en sus instalaciones.
La ciudad, en alerta
Mientras la investigación sigue su curso, el caso ya se instaló como tema central en los medios del norte provincial. En un contexto donde la inseguridad suele asociarse a robos menores, este caso descoloca: por su escala, por su ejecución y por las preguntas que deja abiertas.
Ceres, una ciudad que suele estar lejos de las crónicas policiales más graves, hoy intenta digerir una historia que parece salida de un guion cinematográfico. Pero con dinero real, protagonistas desconocidos y un final que, al menos por ahora, no tiene resolución.


