En cuanto al veto a la ley de presupuesto universitario, pidió la intervención de quienes conforman las cámaras, ya que «si están en la función de representar a su gente y nos escuchan, tenemos los argumentos para demostrar que este no es un problema económico, sino que es un problema político».
Asimismo, sostuvo que «el Congreso tiene que entender la responsabilidad que tienen con la educación, y si uno mira el desarrollo del presupuesto nacional a lo largo del tiempo, en los últimos 20 años, el financiamiento del sector universitario osciló entre el 0,70 y el 0,80 y pico del presupuesto. Este año vamos al 0,48, la ley de financiamiento sube un 0,14 más, falta un tercio, por lo que no llegaríamos ni siquiera a la base de inversión universitaria».
Por otro lado, explicó que en el marco de la ley de presupuesto nacional, el 90% se va a la función de pago de salarios y el 10% a la de funcionamiento en sí. Por lo tanto, con esta cifra «a simple vista, no estarían a la vista aumentos de salarios».


