En 10 segundos:
Qué pasó: un joven de 18 años fue asesinado de un disparo en avenida Gorriti y Servando Bayo.
Qué cambia desde hoy: la ciudad suma un nuevo homicidio cometido en la vía pública con autores prófugos.
A quién le pega: a los vecinos de la zona norte y al esquema de prevención del delito.
Qué mirar ahora: el análisis de las cámaras de seguridad y las pericias para identificar a los responsables.
Santa Fe, 13 de julio de 2026. La violencia volvió a instalarse sobre una de las arterias más importantes del norte santafesino. Cerca de las cuatro de la madrugada, Emanuel Mendoza, de 18 años, fue atacado a tiros en la intersección de avenida Gorriti y Servando Bayo y murió pocos minutos después como consecuencia de un disparo que impactó en su rostro.
Los primeros minutos posteriores al ataque estuvieron marcados por un fuerte despliegue policial y sanitario. Mientras personal de emergencias intentaba asistir a la víctima, los efectivos preservaron la escena para iniciar las pericias y relevar los primeros indicios.
La principal hipótesis indica que los agresores se movilizaban en una motocicleta y abrieron fuego antes de escapar. Hasta el momento no hay personas detenidas y la investigación permanece abierta, con escasa información oficial sobre el móvil del homicidio.
En este escenario, las cámaras de seguridad instaladas sobre avenida Gorriti aparecen como uno de los elementos más relevantes para reconstruir el recorrido de los atacantes y establecer si existió una persecución previa o si el ataque fue ejecutado con un objetivo definido.
Cada homicidio con autores prófugos amplía el desafío para los investigadores durante las primeras horas. La rapidez con que puedan reconstruirse los movimientos previos y posteriores al crimen será determinante para definir si el caso logra avanzar hacia la identificación de los responsables o se suma a la larga lista de investigaciones que demoran en encontrar respuestas.


