El Gobernador de Santa Fe apostó a que le “vaya bien” a la gestión de Mauricio Macri, relativizó la posibilidad de una alianza entre el Frente Progresista y Cambiemos y adelantó que en 2016 convocará a dirigentes de otros partidos para intentar desandar el camino hacia una reforma constitucional.
El mandatario santafesino también fue consultado sobre la realidad política cruzada que tiene el radicalismo, socio del PRO en Cambiemos y del Frente progresista en Santa Fe. “El problema podría darse a la inversa. Yo podría preguntar si para el gobierno nacional o el PRO no sería un problema que el radicalismo aquí en Santa Fe esté integrando el Frente Progresista. A nuestro favor tenemos 20 años de continuidad en este proyecto, consolidado en el territorio. Hoy el radicalismo forma parte de nuestro equipo de gobierno de una manera significativa”, manifestó Lifschitz.
A la hora de responder sobre su relación con el gobernador saliente, Antonio Bonfatti, Lifschitz señaló que “tener a Bonfatti en la Cámara de Diputados es una ventaja, porque entiende lo que es el Ejecutivo y está metido en temas de la gestión. Para mí es un aliado y un colaborador, un asesor para cualquier situación que tengamos que enfrentar en el futuro.”
“No hay interna con Antonio, hemos trabajado juntos desde hace muchos años”, clausuró el titular de la Casa Gris.


