El abogado defensor del exjefe de Policía de Santa Fe habló sobre el inicio del juicio por la causa que se tramita en la Justicia Federal de Rosario, y dijo que pidió separarla del resto (Ascaíni, Miguens y Orozco) porque es “una acumulación para presentar ante la sociedad una supuesta complejidad que no existe”.
Comenzó en Rosario el juicio al exjefe de Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli, acusado de presunta complicidad y connivencia con supuestos narcos que también serán sometidos al proceso oral por el término de unos tres meses.
El abogado de Tognoli, Néstor Oroño, relató: «El lunes comenzó el juicio por esta causa que se tramita en la Justicia Federal de Rosario, y por la cual el comisario Hugo Tognoli se encuentra privado de su libertad desde hace 4 años y tres meses. Cabe destacar que la UIF (Unidad de Información Financiera) que se desempeñaba como querellante desistió de ello la semana pasada».
Además, el letrado advirtió: «Pedimos que se separe la causa de Tognoli de las otras (Ascaíni, Miguens y Orozco), ya que es una acumulación artificiosa, que tiene como único objetivo presentar ante los medios, la opinión pública y la sociedad en general una supuesta complejidad que no existe, esto coloca a los imputados en una mayor vulnerabilidad procesal».
En lo puntual de la causa, Oroño recordó que «se lo asocia a Tognoli en este hecho por haber recepcionado una clave del Registro de la Propiedad Automotor, junto a otras siete que entregó a los jefes de las brigadas operativas departamentales de la división Drogas. Tognoli entregó la clave en sobre cerrado, por acta y no la utilizaba. Es como con la tarjeta de crédito, te mandan una clave pero luego tenés que cambiarla para evitar que sea utilizada por otras personas». Cabe recordar que fue Néstor Fernández, subcomisarío de la Dirección de Control y Prevención de las Adicciones, quien realizó la consulta al registro por pedido del presunto narco Ascaíni.
El abogado del exjefe de Policía insistió en que «todo es muy artificioso, cuesta entender que se haya sostenido todo este tiempo en la Justicia. Es una causa armada. Dijeron que los imputados no tienen relación familiar ni de amistad entre sí, entonces entienden que hacían esto por dinero. ¿Y qué dinero? No han podido corroborar la existencia de ningún tipo de bienes. Tognoli vivió siempre en el mismo lugar. Toda su familia trabaja. Es fácil corroborarlo».
«Fue presentada de esta manera artificiosa para generar un fuerte impacto social. Nos dijeron que hay 200 testigos convocados. Pero no sabemos quiénes son. Es una caja de pandora. No tenemos idea de a quién van a traer, eso vulnera la posibilidad de una defensa real y efectiva» concluyó Néstor Oroño, abogado de Hugo Tognoli.


