En todos los casos, se trata de ejemplares muertos e irrecuperables, cuya remoción fue determinada tras una evaluación previa y un dictamen emitido por el equipo de ingenieros agrónomos de la Dirección General de Parques y Paseos.
Las intervenciones forman parte del mantenimiento integral del arbolado público que el Municipio lleva adelante en toda la ciudad; se ejecutan durante el fin de semana para minimizar inconvenientes y acompañan el Plan de Veredas, con el objetivo de anticiparse a la ejecución de dichas obras.
Cabe destacar que, en los días siguientes a las extracciones, el municipio iniciará el reemplazo de estos árboles, reponiéndolos con ejemplares de la misma especie.
En un contexto de cambio climático, el arbolado está expuesto a una mayor variabilidad climática, lo que afecta su capacidad de adaptación. Por este motivo, estos trabajos resultan necesarios y urgentes.


