En 10 segundos:
Qué pasó: murió el segundo camionero involucrado en el choque frontal ocurrido el 4 de marzo en la ruta 33, a la altura de Zavalla.
Qué cambia desde hoy: el siniestro deja de ser un hecho aislado con heridos y pasa a consolidarse como una tragedia con dos víctimas fatales.
A quién le pega: a las familias de las víctimas, al transporte de cargas y a quienes circulan por uno de los corredores más críticos del sur santafesino.
Qué mirar ahora: el avance de la investigación y si el hecho vuelve a instalar presión sobre obras y controles en la ruta 33.
Rosario, 17 de marzo de 2026.
La muerte de José Osvaldo Cruz, confirmada en la madrugada de este martes en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, termina de cerrar el cuadro más grave del choque frontal ocurrido hace casi dos semanas en la ruta nacional 33. Tenía 58 años y desde el día del siniestro permanecía internado en estado crítico, con asistencia respiratoria, tras haber sido rescatado de la cabina del camión en la que había quedado atrapado.
El accidente había ocurrido el 4 de marzo, cerca de las 19, en el kilómetro 772, a la altura de Zavalla. Por causas que aún están bajo investigación, dos vehículos de gran porte colisionaron de frente en un tramo que, desde hace años, arrastra cuestionamientos por sus condiciones y nivel de riesgo. En el lugar, ese mismo día, ya se había confirmado la muerte del otro conductor.
La escena que siguió al impacto marcó la gravedad desde el inicio. Para trasladar a Cruz fue necesario desplegar un operativo con helicóptero sanitario hasta Rosario, una decisión que suele reservarse para cuadros donde cada minuto define la evolución clínica. Durante casi dos semanas, el paciente se mantuvo en estado crítico hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento a las 5.30, según el parte médico oficial.
Con su muerte, el episodio deja de ser un hecho puntual para integrarse a una estadística que se repite en ese corredor. La ruta 33, clave para el transporte de cargas entre el sur provincial y los puertos del Gran Rosario, combina alto tránsito pesado, tramos sin desdoblamiento y condiciones que, en distintos momentos, ya fueron señaladas por usuarios y especialistas.
La investigación sigue en manos de la Comisaría 31ª de Zavalla, que deberá determinar la mecánica del choque y las responsabilidades. Pero más allá del expediente, el caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión que aparece cada vez que ocurre un hecho de esta magnitud: cuánto de estas tragedias responde a una fatalidad inevitable y cuánto a un problema estructural que todavía no encuentra respuesta suficiente.


