Vandalismo, arrebatos, y desorganización de los espacios públicos y los trapitos son los temas que exponen a quienes los quieran escuchar.
En resumen:
La preocupación por la inseguridad y las personas en situación de calle en el Barrio Sur de la ciudad ha llevado a la comunidad a alzar su voz.
Desde la falta de refugios hasta el desafío del ordenamiento urbano, los vecinos buscan soluciones concretas y un compromiso genuino por parte de las autoridades.
Es hora de trabajar en conjunto para construir un entorno más seguro y acogedor para todos.
La nota:
En el corazón del Barrio Sur de nuestra ciudad, la preocupación se palpita en cada esquina. Referentes de la Vecinal nos han compartido sus inquietudes sobre diversas problemáticas que aquejan a la comunidad, desde la creciente presencia de personas en situación de calle hasta el desafío del ordenamiento de espacios públicos y el trabajo de los llamados «trapitos».
Daniel Frutos, integrante destacado de la Asociación Vecinal Barrio Sur, destaca la urgencia de abordar la situación de las personas en situación de calle con empatía y acción gubernamental. «No podemos dar la espalda a aquellos que deambulan sin un techo sobre sus cabezas. Es hora de censar, acoger y brindar oportunidades para una vida digna», subraya Frutos, haciendo un llamado a las autoridades para una respuesta efectiva.
La problemática del vandalismo en espacios públicos también ocupa un lugar central en las preocupaciones de la comunidad. Desde el robo de placas de bronce en el Museo Histórico hasta la falta de mantenimiento en áreas como el Parque del Sur, los residentes se enfrentan a una sensación de inseguridad que afecta su calidad de vida diaria.
La falta de ordenamiento en el trabajo de los «trapitos» agrega otra capa de complejidad a la situación. Mientras que en otras ciudades se ha implementado un sistema de identificación y regulación, en el Barrio Sur la falta de coordinación genera tensiones entre los vecinos y la municipalidad. Es necesario buscar soluciones que promuevan la convivencia y el respeto mutuo en el espacio público.
Richard Frank, otro líder comunitario, reconoce la magnitud del desafío: «Esto viene de hace mucho, es imposible de resolver con los niveles de pobreza y desempleo. Con esta situación económica es imposible, hay que tomar medidas pero es complicado». Sin embargo, señala la importancia de la participación ciudadana y el compromiso político para avanzar hacia soluciones sostenibles.
En un contexto donde la inseguridad y la precariedad habitacional se entrelazan, la comunidad del Barrio Sur busca respuestas concretas y acciones efectivas por parte de las autoridades. Es hora de trabajar juntos para construir un entorno más seguro y próspero para todos los residentes.
Análisis de información vista en Veo Santa Fe


