En 10 segundos:
Qué pasó: la Legislatura ya reúne siete proyectos de reforma electoral
Qué cambia desde hoy: comienza la negociación para redactar un Código Electoral común
A quién le pega: a todos los santafesinos y al funcionamiento institucional de la provincia
Qué mirar ahora: la prioridad otorgada al debate y la capacidad para alcanzar acuerdos
Santa Fe, 27 de julio de 2026. La Legislatura santafesina retomó su actividad después del receso con un séptimo proyecto destinado a regular las elecciones provinciales. La nueva iniciativa pertenece al PRO y vuelve a colocar en primer plano una agenda que moviliza bloques, asesores, equipos técnicos, horas de debate y negociaciones políticas alrededor de las condiciones para acceder al poder en 2027.
El texto fue elaborado por las diputadas Astrid Hummel, Fernanda Castellani y Ximena Sola. Se suma a los proyectos presentados por la UCR, el Partido Socialista, el Partido UNO, el Frente Amplio por la Soberanía y dos sectores del Partido Justicialista.
La Constitución reformada ordenó sancionar un nuevo Código Electoral para reunir normas dispersas, actualizar procedimientos y establecer reglas permanentes. El mandato existe y deberá cumplirse. La aparición de siete propuestas separadas revela, al mismo tiempo, una dirigencia capaz de desplegar una intensa producción institucional cuando analiza su propia competencia electoral.
El debate sobre las PASO
La continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias reúne el mayor nivel de acuerdo. La UCR, el socialismo, el justicialismo y el Frente Amplio por la Soberanía sostienen su obligatoriedad.
El PRO propone conservar las primarias y convertirlas en optativas para los votantes. La ausencia dejaría de generar sanciones y las agrupaciones con lista única podrían acceder directamente a la elección general.
Las diferencias alcanzan los pisos electorales. El socialismo mantiene el 1,5% vigente. La UCR incorpora ese porcentaje junto con filtros adicionales para distribuir candidaturas y bancas. Los proyectos justicialistas plantean alternativas que van del 1,5% al 5%, mientras el Frente Amplio por la Soberanía prescinde de un umbral mínimo para superar las PASO.
La propuesta del PRO fija un piso del 1,5% en las primarias y exige el 4% para participar de la distribución de cargos en la elección general.
Boleta Única, Ficha Limpia y veda
Los siete proyectos sostienen la Boleta Única de Papel con diferentes modalidades. El socialismo conserva una boleta por categoría; la UCR propone dos para las elecciones generales, una provincial y otra municipal; el justicialismo mantiene el esquema histórico de una boleta por cargo.
El PRO defiende las cinco boletas actuales y reglamenta el principio de Ficha Limpia incorporado a la Constitución. Su texto exige certificados de antecedentes penales y del Registro de Deudores Alimentarios Morosos antes de oficializar las candidaturas.
La iniciativa incorpora controles sobre el financiamiento partidario, limita contribuciones provenientes de personas condenadas por delitos económicos o vinculadas con organizaciones criminales y propone debates obligatorios para candidatos a gobernador.
Otro cambio alcanza la veda electoral. El PRO plantea habilitar actividades comerciales, gastronómicas, deportivas, culturales y recreativas durante la jornada de votación y las 48 horas anteriores. La venta y el consumo de alcohol quedarían permitidos en establecimientos habilitados.
El costo de oportunidad
Cada proyecto demanda redacción, asesoramiento jurídico, tratamiento en comisiones y acuerdos entre bloques. Esa inversión institucional posee un costo de oportunidad evidente en una provincia atravesada por la inseguridad, la pérdida de poder adquisitivo, las dificultades laborales, el deterioro de servicios y las demandas pendientes en salud, educación e infraestructura.
La discusión electoral tendrá consecuencias concretas desde 2027. Las urgencias sociales condicionan la vida diaria durante 2026 y exigen una velocidad equivalente para producir soluciones verificables.
La multiplicación de proyectos expone además la fragmentación partidaria. Siete textos buscan regular un mismo sistema y trasladan ahora al recinto la tarea de sintetizar posiciones que podrían haber comenzado a trabajarse previamente.
El oficialismo pretende alcanzar la aprobación entre fines de julio y comienzos de agosto. El calendario proyectado combina meses de elaboración individual con pocas semanas para negociar una norma compleja que organizará las próximas elecciones provinciales.
La reforma necesita claridad, legitimidad y acuerdos duraderos. La ciudadanía necesita conocer también cuánto tiempo, capacidad técnica y energía política se destinan a cada prioridad.
Siete proyectos electorales ofrecen una medida concreta de esa jerarquización. La dirigencia santafesina volvió a colocar sus reglas de competencia en el centro de la actividad legislativa mientras las principales preocupaciones sociales continúan reclamando resultados.


