La noticia fue tan abrupta como devastadora: el gobierno nacional resolvió la disolución de Vialidad Nacional, un organismo centenario que durante décadas se ocupó del diseño, ejecución y mantenimiento de rutas en todo el país. En Santa Fe, el anuncio dejó en suspenso el futuro de 214 trabajadores que prestaban funciones en distintas áreas del distrito, muchos de ellos con más de 15 años de antigüedad.
Desde entonces, el escenario es de incertidumbre total. No hay precisiones sobre el destino de los contratos, ni sobre la continuidad de los proyectos en ejecución. En respuesta, los empleados comenzaron una serie de acciones gremiales para visibilizar su situación y reclamar la intervención del gobierno provincial.
“Queremos saber qué va a pasar”
La semana comenzó con una movilización frente a la Plaza 25 de Mayo en la ciudad de Santa Fe. Allí, el secretario gremial de Vialidad Nacional, Pablo Nasime, confirmó que se presentó un petitorio dirigido al gobernador Maximiliano Pullaro y al ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, solicitando su mediación ante los legisladores nacionales.
“Vamos a pedirles colaboración para que nos acompañen en el Congreso y podamos revertir el decreto”, explicó Nasime, en referencia a la norma firmada por el presidente @javiermilei que dispuso la eliminación del organismo.
Según relataron desde el sindicato, la información que llegó hasta ahora es fragmentaria y genera más preguntas que respuestas. “Nos dijeron que dividirían Vialidad en tres partes, pero no está claro qué pasará con el personal. Algunos pasarían, otros no. Nadie sabe”, lamentaron.
Un plan de lucha sin calendario
Además de las gestiones institucionales, los trabajadores anunciaron que desarrollarán distintas actividades a lo largo de la semana, en distintas sedes y puntos de visibilidad, con el objetivo de sostener el reclamo hasta obtener certezas.
“Hay familias enteras que dependen de estos puestos de trabajo. No estamos hablando de privilegios, estamos hablando de contratos con más de una década de antigüedad, de profesionales, técnicos, operarios y administrativos que sostienen la red vial de la provincia”, señalaron.
El silencio oficial y el rol de la provincia
Hasta ahora, no hubo definiciones concretas desde el Gobierno Nacional sobre el destino del personal ni sobre el traspaso de funciones a otras áreas. En paralelo, desde la provincia de Santa Fe ya se expresó la intención de tomar a su cargo obras como la Ruta 178, actualmente paralizada por la decisión nacional.
El conflicto se inscribe en una dinámica más amplia de desmontaje de estructuras estatales y descentralización de funciones. Pero, en este caso, con consecuencias directas sobre personas que —hasta hace días— eran parte de uno de los engranajes técnicos más relevantes del país.
Lo que está en juego no es solo el futuro de 214 trabajadores en Santa Fe. Es la pregunta de fondo sobre qué significa, en los hechos, desmantelar Vialidad Nacional. Y quién se hará cargo del camino.


