Pasadas las 19, los ministros Patricia Bullrich y Cristian Ritondo y la cúpula de las principales fuerzas federales seguían reunidos desde hacía horas, recibiendo los reportes de Santa Fe, en un operativo comandado por la Gendarmería nacional con apoyo de todas las fuerzas y que reunió a más de 600 efectivos.
Varios helicópteros siguen sobrevolando la zona de autovía 19 en inmediaciones de San Carlos Sur, y decenas de hombres se adentraron en los campos en busca de los tres fugados del penal bonaerense de máxima seguridad de General Alvear. Tanto la ministra nacional como el funcionario bonaerense estuvieron durante toda la tarde a la espera de novedades para embarcarse hacia la localidad santafesina. Finalmente decidieron seguir los pormenores de la cacería desde el Ministerio de Seguridad nacional.
Las autoridades policiales tienen además una problemática extra: Martín Lanatta es un experto tirador y los prófugos cuentan con un importante arsenal. Víctor Schillaci, en tanto, es un eximio conductor, cuenta un allegado a la familia. Los caminos y las inmediaciones de la escena del tiroteo están sitiados. A diferencia del rastrillaje en Ranchos, esta vez el patrullaje está en manos de las fuerzas federales, y no de la Policía Bonaerense, sospechada por complicidad entre algunas de sus filas con familiares y con el entorno de los prófugos.


