«Tenemos que entender que hay que hacer buenas preguntas que dar buenas respuestas”
El viernes por la noche Pilar Sordo dio una conferencia en Humboldt. Previamente habló con los periodistas de la región sobre su nuevo libro NO QUIERO CRECER.
Con la organización de la Escuela Centenario de Humboldt, disertó ante 800 asistentes la reconocida Psicóloga chilena Pilar Sordo.
La profesional se alojó en un hotel de la zona este de Esperanza, y pasado el mediodía del viernes habló con la prensa regional.
Aquí un extracto:
PILAR SORDO: “Gracias por venir, gracias al Colegio Centenario, es la primera vez que estoy por estos lados, creo que ya conozco Argentina más que muchos argentinos y muy feliz con esta investigación del “NO QUIERO CRECER” y poder compartir con la gente del Colegio y la gente que estará en la conferencia de esta noche”.
– Que te llevó a ser tan masiva?
– “La verdad no tengo idea, supongo que mis investigaciones al publicarlas en un lenguaje simple, fácil de leer y comprender, eso me lo agradecen y creo que el sentido del humor probablemente es un elemento que ayuda.
Además mis investigaciones llevan un promedio de 4 años por cada tema, el acercamiento a la gente en todo ese tiempo, llevado al libro, a las conferencias, me da una ventaja de que el mensaje va a llegar, porque he estado cerca de la gente, casi toda hispana”.
– Pilar. Como hacemos para comunicarnos con los chicos, si están todo el tiempo pendientes del celular?
– “Creo que primero los que tenemos que hacer es desconectarnos de las máquinas y somos nosotros, si llegamos a la mesa sin el celular, así tendremos autoridad para decirles que lo apaguen y así poder conversar. Debemos nosotros darles pautas a ellos, ser los primeros en apagar el celular o la televisión y priorizar el diálogo con ellos”.
– Qué los aterra tanto a crecer?
– “NO QUIERO CRECER”, es la frase más pronunciada en América Latina cuando yo estaba haciendo esta investigación, ellos, los jóvenes ven un mundo horroroso, sienten que somos una generación triste, cansada, que no baila, que no canta, que siempre les duele algo, que se queja de todo, que cada cosa que hace la cuenta como si fuera un acto heroico en vez de manifestarlo desde la alegría, y conectarse con el mundo adulto es conectarse con la amargura, con nada que sea entusiasmante, y eso hace que ellos retrasen todo lo que puedan el tomar decisiones que signifiquen compromisos”.
– Pero vemos que hay chicos que quieren quemar etapas de su vida ?
– “Hay un concepto errados que ellos tienen, suponen que la libertad es hacer lo que quieren, y cuando ellos entienden que para ser libres deben ser responsables primero es cuando ven y toman contacto con el mundo adulto y allí ven amargura y por otro lado los padres queremos hacer crecer demasiado rápido a nuestros hijos y por otro lado no darles responsabilidades para que se sientan adultos. Hay casos de niños recién nacidos que salen del hospital vestidos con zapatillas, a los 6 meses ya le ponen jeans, por qué, ya tendrán tiempo de vestirse así, cada niño tiene su etapa de crecimiento y su forma de vestir.
Ahora todo se adelantó 2 años, la investigación se inicia con la pubertad que era a los 11 años, pero ahora la iniciamos a los 9 años, el proceso de la adolescencia se acelera mucho más, por eso el proceso de adolescencia se va acelerando y no por eso quiere decir que ellos van a desarrollar las habilidades necesarias para enfrentar la vida adulta, no están preparados para enfrentar las adversidades y es cuando comienzan el retroceso”.
– Cual es la edad más conflictiva?
– “Yo en el libro escribo que los 14 años son la edad del terremoto, puede ser esta, pero que la edad de la adolescencia es super tardía, yo tengo un hijo de 24 años que tiene conductas de uno de 18 años, entonces es relativo ver dónde están los problemas”,
– Esto de no quiero crecer, está globalizado?
– “América Latina tiene mayor problema que el continente europeo por ejemplo, y dentro de nuestro continente hay países que están mejor y otros peor, Argentina salió muy bien evaluado en la investigación, junto a Colombia y Uruguay y Ecuador muy cerca, donde los chicos sí tienen ganas de ser adultos, y la razón tiene que ver con la percepción que ellos tienen de los adultos como apasionados, participando en familia, el rito del mate y del asado, ellos valoran mucho a los abuelos, de hecho valoran más a los abuelos que a los padres, yo cuento en el libro que mucho me dicen, yo quiero ser abuela, no quiero ser mamá, claro, quiero saltar la etapa de la amargura y quiero cantar como mi abuela.
Acá en Argentina todo esto puede perderse, veo que hay demasiados celulares en las mesas, muchos televisores en los restaurantes, donde hay ipad en los asados, los chicos dejan de participar de las conversaciones porque están pendientes de los celulares y dejan de conversar, y eso está amenazando, porque no los ven sonreír, no los vemos contentos, y si los ven menos contentos no van a querer parecerse a ustedes y corren el riesgo de transformarse en un país donde los chicos no tengan ganas de crecer, y hay 3 elementos de peligro : los celulares, los televisores y las computadoras que están inundando las casas y por lo tanto inundan las comunicaciones entre los miembros de la familia”.
– Los jóvenes son un mercado, al que hay que venderles, como lo regulamos ?
– “Para regularlo están los padres, deben tomar la decisión de decirle a un niño de 7 que no tiene edad para tener un celular, porque no lo necesita, la invasión de necesidades que transmiten los medios, no son tales y son los padres que en su casa deben regular las necesidades de sus hijos, deben pagar el costo de ser desagradables, pero hoy los padres quieren ser buena onda – buena onda y terminan comprando cuanta estupidez sale a la venta, repito, son los padres los que regulan, no se le puede pedir al mercado que lo haga”.
. Qué elementos encontró en su investigación, para destacar?
– “Encontré el tema del testimonio adulto horroroso, la falta de autoridad, la dificultad para decir que no, encontré la culpa de los padres de querer ser gratos todo el tiempo, encontré la tendencia de compensar afecto con comprar cosas, el sobre uso de la tecnología, la dificultad de conversación, la dificultad y la falta de habilidad de los padres para preguntarles a los chicos cosas de ellos, ya que todos los días les hacemos las 3 mismas preguntas cada vez que llegan de la escuela : como te fue ? – bien /// qué hicieron? – nada /// tenés que estudiar? – no /// y con eso supusimos que sabemos cómo van nuestros chicos en la escuela. Tenemos que entender que hay que hacer buenas preguntas que dar buenas respuestas”.
Informacion:
María del Pilar Sordo Martínez (Temuco, 22 de octubre de 1965) es una psicóloga y escritora chilena. Desarrolla su actividad profesional en Santiago, prestando además asesorías a colegios a lo largo del país y a empresas tanto en Chile como en el extranjero. Asimismo, en la actualidad se desempeña como asesora de diferentes ministerios. Paralelamente a su actividad clínica, es creadora y directora de la Fundación para pacientes con cáncer de pulmón y páncreas en memoria de Óscar Letelier González. Gracias a la profundidad de sus conocimientos, el éxito de sus libros y su personalidad carismática, realiza charlas, participa en diversos programas de radio y televisión y es columnista en diferentes medios escritos y portales de Internet. Fue elegida una de las cien mujeres líderes de Chile en los años 2006, 2007 y 2010. Obtuvo el premio Mujer del Año 2007, reconocimiento otorgado por el diario El Observador. Forma parte del cuadro de honor de las veintiuna personas más influyentes en Chile. Fue destacada con el premio Atrevidas 2010 en la Argentina y desde 2011 es embajadora de Mujeres con Pantalones. Entre sus libros publicados se cuentan ¡Viva la diferencia! (2005), Con el Coco en el diván (con Coco Legrand, 2007), No quiero crecer (2009) y Lecciones de seducción (2010).







