Saquearon un centro de salud dejando inutilizables vacunas antigripales en el primero de los hechos y robaron otra panadería en otro sector de la ciudad.
La inseguridad en la ciudad de Santa Fe sumó dos nuevos capítulos en el triste libro que se escribe a diario. Ahora no solo se roba, sino también que se destruye. Eso fue lo que pasó en el centro de salud número 8 de barrio San Martín. Delincuentes forzaron puertas y ventanas para ingresar al establecimiento, ubicado en la zona de Estrada y Alberti, y se apropiaron de computadoras, garrafas y otros elementos. Pero la historia no terminó allí.
En diálogo con El Litoral, Viviana Servidio (delegada de ATE) explicó que no fue un robo más. “Se tomaron todo su tiempo. Hasta pudieron fumar, hay colillas de cigarrillo. También sacaron las vacunas de las heladeras, algunas de ellas antigripales, tan necesarias por estos tiempos. Se perdió la cadena de frío y no sirven más”, contó.
Y en el segundo hecho del que se tuvo conocimiento hoy, una panadería víctima de un robo.
En diálogo con El Litoral, el propietario de la panadería ubicada en 25 de Mayo y Junín explicó que llegó a las 6.30 y vio que estaba el vidrio ultrajado. “Seguramente ingresó una persona pequeña. Se llevó dinero y el controlador fiscal”, dijo.
“En febrero hicieron lo mismo: rompieron el vidrio y se llevaron la plata”, agregó este comerciante damnificado. “A la madrugada, la zona es tierra de nadie”, opinó.



