En 10 segundos:
Qué pasó: Carlos María Ezpeleta desapareció durante la madrugada del martes
Qué cambia desde hoy: el operativo se concentra en el Puente Oroño y la zona del río
A quién le pega: a su familia y al dispositivo de búsqueda desplegado en Santa Fe
Qué mirar ahora: si las cámaras, testimonios y rastrillajes logran cerrar la secuencia
Santa Fe, 27 de mayo de 2026. La imagen que sostiene la búsqueda es mínima y pesada: un auto cerrado, detenido sobre el Puente Oroño, con las balizas encendidas.
Desde esa escena se reconstruye el paradero de Carlos María Ezpeleta, de 79 años, buscado desde la madrugada del martes en la ciudad de Santa Fe. Su Peugeot 308 gris plata fue encontrado sobre el viaducto, en la mano hacia la capital provincial, sin ocupantes y con documentación personal en el interior.
El hallazgo activó un operativo que reúne a la Policía de Investigaciones, Buzos Tácticos de la Unidad Regional I y embarcaciones de Prefectura Naval Argentina. El trabajo se focaliza en el sector donde se conectan la Laguna Setúbal y el río Santa Fe.
La familia advirtió la ausencia después de una comunicación vinculada al vehículo. Según el relato difundido por allegados, Ezpeleta había salido de su casa durante la madrugada y una cámara de seguridad lo habría registrado cerca de las 4.28.
Ese tramo horario es hoy el punto más sensible de la investigación. Los equipos buscan unir el recorrido entre la salida del domicilio, la llegada al puente y el momento en que el auto quedó detenido.
La causa avanza con revisión de cámaras, testimonios y rastrillajes en el agua. Hasta ahora, las autoridades mantienen abierto el operativo y piden que cualquier información sobre el paradero sea aportada a la policía.
En una desaparición, el tiempo vuelve decisivos detalles que al principio parecen sueltos. La respuesta puede estar en una cámara, en un testigo de madrugada o en el recorrido que todavía falta completar entre la casa de Ezpeleta y las balizas que quedaron encendidas sobre el puente.

