En 10 segundos:
Qué pasó: un hombre atacó a su expareja con un arma de fuego y luego se quitó la vida
Qué cambia desde hoy: se suma un nuevo caso de violencia extrema en vínculos de pareja en la región
A quién le pega: a la comunidad local y a los dispositivos de prevención de violencia de género
Qué mirar ahora: el avance de la investigación y las condiciones previas al hecho
Murphy, 21 de abril de 2026. La secuencia se resolvió en minutos dentro de un espacio de trabajo. Un hombre de 61 años ingresó al local donde se encontraba su expareja y disparó con una escopeta.
El impacto dio en la mano de la mujer, que logró sobrevivir al ataque. Fue asistida de inmediato y permanece fuera de peligro vital, aunque bajo observación médica.
Después del disparo, el agresor utilizó el mismo arma para quitarse la vida. La hipótesis inicial indica que creyó haber concretado el ataque antes de suicidarse.
El caso fue caratulado como tentativa de femicidio seguido de suicidio y quedó bajo la órbita de la fiscal Florencia Schiappa Pietra, quien ordenó peritajes en la escena para reconstruir la secuencia completa.
El episodio vuelve a poner en foco la violencia en relaciones previas y su escalada hacia situaciones extremas, con desenlaces que combinan agresión directa y autolesión.
La investigación buscará establecer antecedentes del vínculo y si existían señales previas que permitan entender cómo se llegó a ese punto.
La reiteración de este tipo de hechos en la región deja abierta una discusión que excede el caso puntual y se instala sobre los mecanismos de prevención y detección temprana.

