La caída del consumo no es ajena a la realidad cotidiana de los hogares. La mayoría redujo las compras y optó por segundas marcas. No solo eso: en muchos casos hay productos que ya no se adquieren.
El poder de compra disminuyó un 21% en promedio en este semestre. Esto se traduce en que, en términos generales, de lo que comprábamos hace un año, ahora adquirimos un 20% menos.
«Los números nos preocupan porque hay rubros muy golpeados como alimentos, bebidas y farmacia», dijo Roberto Slobodianuk al móvil de LT10.
El dirigente de CAME, agregó que «estos son datos que nos ponen en alerta. Farmacia está pasando por una caída del 30%, y alimentos y bebidas ronda el 22».
«Estamos hablando de comer y medicarse», remarco el comerciante, quien agregó que se recurre a la compra de alimentos financiando con tarjetas de crédito con «intereses usurarios», lo que consideró «una trampa mortal» para el consumidor.
En cuanto a los cambios de comportamiento en la compra de remedios, Slobodianuk señaló que la gente fracciona o intercala el consumo de medicamentos.
«Es una situación que no es aconsejable. No hay capacidad adquisitiva», concluyó.
Fuente: LT10


