El domingo, poco después del mediodía, un tiroteo volvió a sacudir el barrio Barranquitas de la ciudad de Santa Fe. Un hombre de 46 años murió y otras tres personas resultaron heridas en un ataque registrado entre avenida Perón y Laguna del Desierto, una zona donde la violencia urbana se repite con frecuencia y las balaceras se han vuelto parte de la vida cotidiana.
Según fuentes del Ministerio de Seguridad, el episodio ocurrió alrededor de las 13:20. Personal del 911 llegó tras recibir llamadas de vecinos que alertaron por múltiples disparos. En el lugar encontraron a tres hombres con heridas de bala; todos fueron trasladados por el servicio 107 al Hospital José María Cullen. Minutos después, se confirmó el fallecimiento de Hugo Hernán Albornoz, de 46 años, quien ingresó sin vida al nosocomio.
Los otros heridos, de 27 y 32 años, permanecen internados con lesiones en piernas y pies. Horas más tarde, un cuarto herido de bala ingresó al mismo hospital, y los investigadores presumen que su caso estaría vinculado al mismo hecho. La División Homicidios y el área científica de la Agencia de Investigación Criminal preservaron la escena e iniciaron peritajes para determinar el origen del ataque y las armas utilizadas.
Barranquitas, uno de los barrios con mayores indicadores de conflictividad social, acumula en el año más de una decena de ataques con armas de fuego registrados en la vía pública. Para los vecinos, la sensación de inseguridad se volvió una constante, y cada episodio de este tipo refuerza el reclamo por presencia policial y control territorial.
Las primeras hipótesis apuntan a una disputa entre grupos locales, aunque la investigación no descarta otros móviles. El Ministerio Público de la Acusación trabaja sobre testimonios y cámaras cercanas. Mientras tanto, el caso se suma a una serie de hechos que exponen el deterioro de la seguridad urbana en la capital provincial, donde el problema de las armas ilegales sigue siendo el punto más crítico.


