En 10 segundos
Qué pasó: comienza en todo el país la campaña de vacunación antigripal 2026.
Qué cambia desde hoy: la campaña se adelanta tres semanas respecto de 2025.
A quién está dirigida: niños de 6 a 24 meses, mayores de 65 años, personal de salud, embarazadas y personas con factores de riesgo.
Qué mirar ahora: el ritmo de vacunación en cada provincia y la evolución de los virus respiratorios en otoño.
Buenos Aires, 11 de marzo de 2026.
La campaña nacional de vacunación antigripal comenzó este miércoles en todo el país con una particularidad que marca el cambio en la dinámica sanitaria de los últimos años: el operativo se adelanta tres semanas respecto del calendario habitual.
La decisión del Ministerio de Salud responde a una tendencia que epidemiólogos y sistemas sanitarios vienen observando desde la pandemia. Los virus respiratorios están apareciendo cada vez antes en la temporada fría y con mayor intensidad en determinados grupos de riesgo. En ese contexto, las autoridades sanitarias buscan que los sectores más vulnerables lleguen al otoño con inmunidad suficiente.
Este año, además, el inicio anticipado se vincula con la circulación internacional de una nueva variante de influenza A (H3N2), identificada por organismos sanitarios globales como más transmisible que otras cepas recientes.
La vacuna está destinada a los grupos definidos por el Calendario Nacional de Vacunación: niños entre seis y veinticuatro meses, personal de salud, personas mayores de 65 años, embarazadas, puérperas recientes y personas de cualquier edad con enfermedades que aumentan el riesgo de complicaciones.
Las dosis ya se encuentran disponibles en hospitales públicos, centros de salud y vacunatorios del sistema sanitario nacional. También pueden aplicarse en simultáneo con otras vacunas incluidas en el calendario oficial.
La logística detrás de la campaña comenzó varios meses antes. El Estado nacional adquirió más de ocho millones de dosis para cubrir la temporada 2026. De ese total, casi 4,7 millones corresponden a vacunas para adultos, más de 2,3 millones a formulaciones adyuvantadas destinadas principalmente a mayores de 65 años, y alrededor de 1,16 millones a vacunas pediátricas.
Las primeras partidas empezaron a distribuirse a las provincias a comienzos de febrero. Hasta ahora ya se enviaron más de 1,8 millones de dosis y el plan oficial prevé nuevos despachos a lo largo de marzo para completar la cobertura inicial.
En paralelo al despliegue territorial, el Ministerio de Salud lanzó un esquema de seguimiento digital que permitirá monitorear en tiempo real el avance de la campaña en cada jurisdicción. La herramienta utiliza los registros cargados por los equipos sanitarios para medir la cobertura de vacunación y detectar zonas donde el acceso a la inmunización pueda estar quedando rezagado.
Este tipo de monitoreo se volvió central en la política sanitaria posterior a la pandemia. Permite ajustar la distribución de vacunas, reforzar operativos territoriales y orientar campañas de comunicación pública para mejorar la cobertura.
El foco principal sigue siendo la población mayor de 65 años. En ese grupo se concentra la mayor proporción de internaciones y complicaciones graves por influenza cada temporada. La meta sanitaria es que el mayor porcentaje posible de ese segmento llegue protegido al pico de circulación viral que suele registrarse entre mayo y julio.
El inicio anticipado de la campaña revela un cambio estructural en la manera en que el sistema sanitario argentino enfrenta los virus respiratorios. La lógica ya no es reaccionar cuando los casos comienzan a crecer, sino anticiparse a un calendario epidemiológico que, año tras año, parece empezar antes.


