Lo afirmó Sergio Massa durante un encuentro con dirigentes de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte. Reiteró su promesa de eliminar el Impuesto a las Ganancias
«El transporte, junto al sector energético, será uno de los ejes por el que transitará la economía durante mi gobierno». Lo dijo Sergio Massa este lunes al mediodía durante su paso por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), donde el candidato del Frente Renovador brindó un pantallazo de sus principales propuestas en materia económica y laboral.
Con todo, el ex intendente de Tigre volvió a profundizar su promesa de que, con él en la Casa Rosada, no habrá más impuesto a las Ganancias para los trabajadores que actualmente pagan ese tributo. Y que los fondos que hoy percibe el Estado en ese rubro serán suplidos por impuestos específicos a la renta financiera y a los juegos de azar. Dijo de sí mismo que tienen el «coraje» para llevar esto adelante.
También se manifestó a favor de la eliminación de topes al cobro de las asignaciones familiares. Y aventuró que si se concreta su llegada a la Presidencia, el Estado trabajará mancomunadamente con las organizaciones sindicales para la capacitación de los trabajadores y su posterior colocación en el mercado laboral.
Como las damas con varios pretendientes, Massa se hizo esperar un ratito por el edificio de la CATT, cercano al barrio del Once. Allí lo aguardaba toda la plana mayor de aquel bloque, devenido en factor de poder del mundo gremial desde que llevara adelante el paro general del 31 de marzo pasado. Ayer mismo, una vez que Massa ganó la calle, el portuario Juan Carlos Schmid, anunciaría que la próxima huelga contra el Gobierno se realizará el martes 9 de junio, con el concurso de las otras centrales opositoras.
«La verdad es que de todos los candidatos que nos visitaron, Massa fue el que vino mejor preparado», dijo a Infobae uno de los que lleva la voz cantante en este bloque. Causó buena impresión entre los sindicalistas (peronistas enojados con el modelo K, sería una caracterización acertada) la soltura que exhibió Massa para referirse a distintos tópicos del mundo del transporte. El líder del Frente Renovador habló de como dinamizar la coordinación entre los distintos medios de locomoción de pasajeros y de cargas.
Los dueños de casa interpretaron como un gesto profesional -y también seductor- por parte de Massa haber concurrido al convite en compañía de varios de sus peso pesados, como el ex titular de Economía, Roberto Lavagna y el ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli.
La palabra de Lavagna fue atendida con igual atención a la del candidato: «La única manera de salir a flote será retomando la senda del crecimiento y el trabajo. Pero hablo de trabajo en serio, no de empleos públicos para disfrazar estadísticas». Por este espacio ya pasaron Mauricio Macri y Margarita Stolbizer. Se ignorá si lo hará Daniel Scioli.
La reunión, que se extendió casi dos horas, transcurrió en un clima relajado. Los sindicalistas brindaron un detallado panorama de los temas que le preocupan, aunque la cuestión de la inflación fue por lejos la mencionada. También hubo críticas al Gobierno por temas tan diversos, como el crecimiento del trabajo en negro, el manejo de Aerolíneas Argentinas y las paritarias con techo. Por los dudas, los gremios del transporte pasaron su aviso a Massa: no verían con buenos ojos, dijeron, que el próximo gobierno, cualquiera sea, modifique la ley sindical vigente.
Massa también aprovechó el ambiente que lo rodeaba para asegurar que le dará un gran impulso a la Hidrovía Paraná Paraguay, pero buscando una mayor rentabilidad para los navíos argentinos , que hoy estarían excluidos de llevarse la parte del león. También habló de tomar créditos para la construcción de más autopistas.
Schmid expresó su preocupación por el giro de la política exterior del Gobierno («El problema no son los chinos sino cómo nos paramos nosotros», afirmó), el maquinista Omar Maturano se concentró en el panorama ferroviario y el colectivero Roberto Fernández reclamó por más seguridad y que haya diálogo por parte de los gobiernos. Cuando el candidato todavía no había llegado, el jefe de los choferes de colectivos se enredó un poco graciosamente con las palabras al hablar de los postulantes presidenciales. «Yo soy peronista…Pero la verdad es que Macri me gusta más que varios peronistas», se sinceró.


