“Cuando vos sos despreciable para los jubilados que robás, sos despreciable para millones de personas. Cuando sos despreciable para la gente que echas de los trabajos, lo sos para cientos de miles de personas. Nosotros podemos ser despreciables, todo lo que se quiera, pero no tenemos capacidad de daño. No podemos molestar a nadie salvo con nuestra opinión, un pensamiento distinto. Ahí se termina todo. Cambias de radio, de canal y listo, se terminó el problema. En cambio con él, vos no podés cambiar de esa forma. Te lo tenés que bancar. Sos jubilado, estás perdiendo. Sos laburante, estás perdiendo”, concluyó Víctor Hugo.

Fuente: SomosTélam