El presidente de la Mesa Provincial de Productores de Leche, Marcelo Aimaro, manifestó su preocupación por el escenario de quebranto productivo. El subsecretario de Lechería de la Nación, Alejandro Sammartino, recorrió la cuenca lechera santafesina y expuso las líneas de acción para el corto y mediano plazo.
La producción lechera es la base económica de al menos 100 pueblos de la provincia, con más de 4000 tambos y 45 pequeñas y medianas empresas procesadoras de leche, que representan el 40% del total de las industrias lácteas santafesinas.
Sin embargo, la crisis que arrastra toda la cadena amenaza con expulsar a más productores de la actividad. Así lo entiende Marcelo Aimaro, presidente de la Mesa Provincial de Productores de Leche (MEPROLSAFE), quien compartió su preocupación por el tema.
“Estuve en las reuniones de Rafaela y San Guillermo. La sensación que me deja la visita del subsecretario Alejandro Sammartino refleja mucho voluntarismo pero pocas cosas concretas”. Entre las medidas anunciadas por el funcionario nacional se priorizó “sacar” el sobrestock de leche a través de la apertura de mercados.
“Nos dijo que la industria está exportando a 100 países, y que hay que seguir trabajando, pero ante las preguntas concretas de cómo ponerle frenos al supermercadismo, etc. no las contestó, fueron respuestas por arriba, sin cosas concretas”, se lamentó.
Para el referente de la producción, si no hay reglas claras, el escenario se complicará. “El enfoque oficial es trabajar para exportar el excedente, cuando primero tenemos que ver cómo se reparte la torta del mercado interno, que siempre paga más”, explicó.
Según Aimaro la situación es muy complicada, “el productor netamente tambero ya vendió la vaca de descarte, el ternero, y ya se observa en los remates que se vende la ternera de reposición: se está hipotecando la actividad”. Explicó que sólo un 20 por ciento de esas vacas se fue a otro tambo, el resto a faena. “Están desapareciendo vacas y van a empezar a desaparecer tamberos”, presagió. Finalmente, anunció que “se corta la cadena de pago en cualquier momento”.
Salvavidas se buscan
“La situación es tan dramática que necesitamos un plan de salvataje de la lechería a nivel nacional, coordinando líneas de trabajo con los gobiernos provinciales y las instituciones que representan al sector. Solamente trabajando de forma activa y en conjunto podemos atravesar esta crisis”, sostuvo el diputado del Frente progresista Cívico y Social Omar Martínez.
Un poco más optimista, la diputada nacional Gisela Scaglia, expresó que “estos encuentros con el sector lácteo son muy importantes ya que somos conscientes de la crisis que sufre. Queremos transmitirles a todos los productores lecheros que vamos a escucharlos y solucionar juntos los problemas que atraviesan aplicando las políticas necesarias para llevarles tranquilidad”, manifestó la legisladora por el PRO.
Oportunamente, Alejandro Sammartino expresó que el encuentro surgió tras varias reuniones con directivos de empresas y charlas con los productores locales. “Queremos informar acerca de las políticas que implementaremos ante la grave crisis que sufre el sector primario. Vamos a tener otra Argentina en término de mercados”, expresó le subsecretario de lechería de la Nación.
En el corto plazo, el funcionario destacó la implementación del pago de compensaciones, las que ya se publicaron en el boletín oficial. “Eso implica una ayuda mensual de $ 200 millones para todos los tamberos, que en muchos casos representa llegar a una precio mínimo de $ 3. La ayuda también es financiera, a través de todos los bancos oficiales, y asciende a una suma de más de $ 1.000 millones con tasa subsidiada, que en el caso de Santa Fe llega a un 10 % entre los 5 que brinda la Nación y los 5 de la Provincia.
También el compromiso de la industria que implica ir acompañando en el precio en la medida en que los mercados se vayan recuperando, pero para hacerlo hay que eliminar el sobrestock que viene perjudicando y condicionando la cadena de valor, haciendo que los precios de la cadena láctea no se hayan movido en un año”, sostuvo. “Cuando uno toma los precios mayoristas de las industrias ve que no se movieron desde fines de 2014, y eso ha sido clave como factor predisponente del quebranto de productores y de la industria”.



