Los efectos de la recesión económica se hacen sentir en la provincia de Santa Fe, donde los niveles de consumo han sufrido una marcada caída. Según datos proporcionados por la Bolsa de Comercio de Santa Fe correspondientes al mes de febrero de 2024, la tasa de variación interanual del Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Santa Fe (ICASFe) alcanzó un preocupante -8,5% durante ese mes.
Esta contracción del consumo está estrechamente vinculada a la disminución del poder adquisitivo de los asalariados, lo que se refleja en la agudización de la caída del consumo en la provincia. La situación se agrava aún más al compararla con períodos anteriores, situando la tasa de caída interanual en un valor similar al registrado durante el punto álgido de la pandemia de COVID-19 en mayo de 2020.
El desplome del consumo minorista, medido por las ventas en supermercados, es un claro indicador de esta tendencia negativa. En los últimos cinco meses, estas ventas han experimentado una marcada caída, reflejando así la difícil situación económica que atraviesa la provincia. Si bien la recesión económica comenzó en mayo de 2022, durante el año pasado el consumo se mantuvo en terreno positivo, impulsado por políticas de corto plazo y la necesidad de los consumidores de adelantar compras frente a la creciente inflación.
Sin embargo, la falta de medidas concretas para revertir esta situación ha llevado a que el consumo minorista registre una disminución interanual del -5,4% en febrero de 2024, ubicándolo un 30,0% por debajo del pico máximo alcanzado en 2015.
Indicadores del ciclo económico santafesino
Todos los indicadores que integran el ICASFe continúan registrando variaciones mensuales negativas en febrero de 2024. Destaca especialmente la caída en los puestos de trabajo registrados, con una disminución del 0,3% durante ese mes. A pesar de mantenerse en terreno positivo en la comparación interanual, acumulando un 2,1%, el empleo registrado en el sector privado ha experimentado cinco meses consecutivos de caídas.
La disminución en el consumo se refleja también en otros indicadores económicos, como el patentamiento de vehículos nuevos, que ha alcanzado mínimos históricos, y el consumo de cemento en la provincia, representativo del sector de la construcción, que muestra una marcada caída tanto a nivel mensual como interanual.
Perspectivas futuras
Para los próximos meses, se espera que la situación económica en Santa Fe continúe siendo desafiante, especialmente en un contexto donde aún no se han delineado completamente los pilares del modelo económico. La falta de medidas concretas y la ausencia de señales claras por parte del gobierno para estimular el consumo y la inversión podrían prolongar la recesión en la provincia.
Es fundamental que se tomen medidas urgentes para revertir esta tendencia negativa y poner en marcha políticas que impulsen la actividad económica y generen confianza en los consumidores y empresarios de Santa Fe.


