El diputado y ex gobernador Antonio Bonfatti ingresó la iniciativa a la Legislatura provincial. El objetivo es tener un marco legal en materia de acceso a la tierra y avanzar en la construcción de soluciones habitacionales. Una norma de similares características había sido presentada en 2013
El ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados provincial, Antonio Bonfatti, ingresó a la Legislatura un proyecto de Ley de Uso del Suelo y Hábitat para promover “un conjunto de herramientas que contribuyen a la consolidación de un marco legal más igualitario en materia de acceso a la tierra, que permiten al Estado provincial, avanzar en la construcción de soluciones habitacionales, y prevenir y revertir situaciones de informalidad urbana”.
Una norma de similares características había sido presentada por el gobierno provincial en 2013, cuando Bonfatti era gobernador, tras la creación de la Secretaría de Estado abocada específicamente al tema, y el programa «Mi Tierra, Mi Casa».
Según el autor de la iniciativa, el proyecto “promueve la instalación de procesos de gestión democrática que permiten la redistribución de las cargas y beneficios del desarrollo urbano, y aporta herramientas legales que facilitan la regularización de los asentamientos irregulares, a la vez que posibilitan el acceso a un lote urbano a familias que hoy no logran contar con un hábitat digno”.
La ley establece posibilidades de fijar normas especiales de urbanización, parcelamiento, uso y ocupación del suelo que permitan mejor aprovechamiento de los recursos físicos y de capital social afectados a política de hábitat.
Asimismo, se enfoca en la posibilidad de ejercer el denominado derecho de preferencia en favor del Estado para la adquisición de inmuebles cuando existan fundamentos en la regularización dominial de asentamientos irregulares y/o de ejecución de programas de interés social y urbano.
De igual modo, se plantea la fijación de requerimientos especiales de aporte y/o cesión (el equivalente a un 10 por ciento de la superficie urbanizada descontada calles) para aquellos emprendimientos de desarrollo urbano de gran escala (con parcelas mayores a los 10.000 metros cuadrados), estableciendo que la misma podrá ser en suelo, infraestructura o valor equivalente y para el uso exclusivo de urbanizaciones de interés social.
También, se enfoca en nuevas formas asociativas entre entes del sector público y respecto de éste y el sector privado, orientadas a generar suelo con servicios básicos para disponer entre quienes no cuentan con lote o vivienda propia.
Finalmente, se prevé la creación de la Contribución por Valorización que permite al Estado local y provincial participar de los incrementos en el valor del suelo que sea producto de acciones externas al propietario (tales como modificaciones en el ordenamiento territorial, inversiones públicas de interés general, autorizaciones de mayor aprovechamiento edificatorio, entre otras). La contribución no podrá ser inferior al 10% del plusvalor inmobiliario que se produzca.
Por último, el proyecto de ley promueve la creación de un Banco de Tierras para el hábitat, consistente en “un inventario o reserva de tierras urbanas, vacantes de uso o de uso ocioso reconvertible de propiedad provincial, pudiéndose incorporar con igual carácter suelo municipal o comunal que se afecte al mismo. El Banco tendrá por destino la construcción de viviendas, la generación de lotes con servicios de espacios verdes o comunitarios y otros usos que determine el gobierno”.



