Vecinos, instituciones, empresarios y gobiernos comunales solicitan el arreglo urgente de esta importante traza a nivel provincial. Pozos, baches, ondulaciones y falta de señalización son puntos comunes que incluyen a las rutas provinciales 91, 10, 62 y nacionales 11, 34 y 33.
Nota de Opinión de José Zenclussen
Un peligro constante. Así se puede calificar la situación por la que hoy atraviesan la mayoría de las rutas —nacionales y provinciales— en el territorio santafesino.
En el caso del centro-norte del departamento Las Colonias, la ruta provincial 4 se encuentra en algunos tramos totalmente destruidos. Esta importante arteria fue repavimentada hace unos pocos años, pero hoy es motivo de preocupación para los cientos de automovilistas que la transitan a diario.
La falta de un control efectivo de cargas y el poco mantenimiento por parte de las autoridades provinciales, llevaron a un importante sector de la traza a presentar desprendimientos de asfalto, pozos y hundimientos donde las consecuencias, en un principio, son la rotura de neumáticos, llantas y amortiguadores. Además hay que agregar que las piedras sueltas en distintos sectores de la ruta impactan de lleno en los parabrisas de los vehículos.
A este preocupante panorama se suma la irresponsabilidad de tapar con tierra alguno de los pozos, tornando la situación aún más peligrosa sobre todo los días de lluvia. Los sectores que se encuentran en pésimas condiciones, incluyen el tramo Elisa-Nelson con pozos en todo su trayecto, siendo más peligrosa la zona de los puentes de Cululú y Manucho. También la ruta 80-S, en el tramo ruta 4-Progreso cuenta con pozos muy peligrosos en todo el acceso a esta localidad.
Igualmente, en los últimos días la Dirección Provincial de Vialidad se encuentra realizando obras de reparación de bacheo profundo y recalce de banquinas en el tramo río Salado hasta el acceso a la localidad de Cululú. Sobre este tema, el administrador General de la DPV, Juan José Bertero, en un comunicado de prensa destacó el aporte que significa esta ruta para toda la región, por lo que se reunió con presidentes comunales de la zona “para informar el plan de trabajo a ejecutar allí debido a las irregularidades que presenta. También se profundizaron los trabajos que la DPV está llevando a cabo en otras rutas santafesinas”.
La 62, en estado calamitoso
En el caso de esta ruta provincial, precisamente en el tramo María Luisa-Providencia, la traza se encuentra totalmente destruida. Desde la comuna de Providencia señalaron que uno de los pedidos más importantes que hicieron a la provincia tiene que ver con el tema de la ruta. Actualmente se notan varias roturas en la cinta asfáltica por donde pasa el agua en cada inundación del Cululú. La ruta esta totalmente destruida y en cada lluvia el tema de los puentes se torna muy problemático.
Además en el trayecto que une las localidades de Sarmiento y Ataliva, la ruta se encuentra en diferentes sectores en estado calamitoso con una enorme cantidad de pozos y hundimientos. Sobre este tema el diputado Germán Kahlow (Frente Renovar) manifestó que la traza que une Sarmiento con Ataliva, se encuentra una situación de colapso, a pesar de que fue construida en los primeros años del gobierno de Hermes Binner.
“La gran cantidad de pozos, baches y trozos de asfalto esparcidos en la ruta, la tornan extremadamente peligrosa. A esto se suma que algunos pozos fueron tapados con tierra, generando una situación muy compleja para los automovilistas sobre todo en días de lluvia”, indicó en diálogo con Mirador Provincial.
Kahlow destacó la importancia que tiene esta ruta transversal para el centro-oeste provincial. “Después de la Autovía 19 y la Provincial N° 70, la Ruta N° 62 es una de las más significativas para esta zona, ya que une las rutas 13, 10, 4 y las nacionales 11 y 34. Si esta arteria colapsa se resentirán el resto de las rutas complicando aún más el deterioro de la red vial santafesina”, precisó el funcionario.
La 10 espera mejoras
El diputado del Frente Renovador recordó que el proyecto de comunicación, solicitando que se concreten obras de infraestructura vial en diferentes tramos de la ruta provincial 10, presentado hace unos meses nunca fue contestado. “En ningún momento el pedido fue contestado y la ruta se encuentra en un esta mucho peor, desde que presentamos el proyecto. Aún la ruta presenta, particularmente en el tramo comprendido entre la localidad de Pilar y la Autovía Ruta Nacional Nº 19, evidentes problemas en el escurrimiento del agua en la zona de banquinas. Es notorio, la ausencia de tareas de perfilado de las banquinas, lo que verdaderamente atenta contra la integridad de quienes hacen uso de esta importantísima arteria de comunicación”, dijo a este medio.
El proyecto de comunicación ingresado en mayo pasado solicitaba el mantenimiento y mejora de las obras en la zona de banquinas, y señalización correspondiente sobre la ruta provincial 10 tramo Pilar-Autovía ruta nacional 19. Además, la ampliación de los puentes sobre el tramo Nuevo Torino-Pilar y el acceso a San Mariano y Santa Clara de Buena Vista.
OPINIÓN
Una evitable trampa mortal
Rodolfo Doldán Furno
A pesar que esta ruta se repavimentó hace pocos años, el estado en que se encuentra es calamitoso, es muy peligrosa para transitar, por lo que la mayoría de los camiones esquivan los cientos de pozos, con el problema grave que esto ocasiona a los vehículos que vienen de frente o a los que se disponen a pasar a estos grandes transportes de cargas.
Además del riesgo, los insultos y amenazas de parte de los choferes por lo que uno les señala que no se crucen, que nos van a chocar de frente. Esto ocurre a pocos kilómetros de la capital provincial; donde más destrozada está es en las inmediaciones del puente sobre el río Salado y, de allí, hacia el norte (el tramo Cululú-Progreso, destruido).
El gobernador, el director de Vialidad, el senador departamental, etc., no ignoran esta vergüenza, están avisados por varias comunas de la zona y por cartas de particulares. ¿Qué esperan, que ocurra algún accidente grave y luego actuar? Es intolerable la desidia y el abandono, típico de gobiernos que a sabiendas de que hay algo muy malo, peligroso, no actúan; alguien vendrá más adelante y se ocupará.
Consecuencias
Colectivos rotos y maniobras peligrosas
Ignacio Andreychuk
Dos de las empresas de transporte de pasajeros que más utilizan la ruta provincial 4 son Cooperativa TAL y El Pulqui, con trayectos desde el norte a la ciudad capital y viceversa.
Mirador Provincial dialogó con Norberto Tolisso, presidente del Consejo Directivo de la Cooperativa TAL, quien se refirió con enojo al estado de la calzada al decir que “es un peligro para los pasajeros y los conductores, porque deben hacerse maniobras peligrosas debido a los pozos”. Además, dice el dirigente que “los choferes están indignados. Nadie controla nada (en referencia a la carga de los camiones); tampoco se sabe para qué duración están hechas las rutas”.
En cuanto a las roturas de las unidades, Tolisso detalló que tienen problemas con amortiguadores, frenos y debajo del chasis, con costos elevados para reponer las piezas. “Hay repuestos que valen 7 ú 8 mil, y nosotros tenemos que reponer eso constantemente. La cooperativa está al día con todo, por eso exigimos que se arregle la ruta”, se quejó.
De San Cristóbal a Manucho, también desde María Luisa a Providencia, son trayectos peligrosos. “Los tapan (a los baches) con parches provisorios, pero a los diez días no están más. Son gastos inútiles. A la altura de Progreso hasta Ataliva por las 62S, es un verdadero riesgo, ya que está peor aún”, dijo.
Norberto Tolisso concluyó con un pedido: “Que se tomen soluciones de fondo. No parches provisorios. Incluso, podría pensarse en un peaje y que se controlen los pesos de los camiones, que es lo que falta hacer”.
Desde aquí el reclamo de los vecinos, oportunamente publicado por nuestro portal que da origen a muchas de las repercusiones públicas.
La opinión del Senador Departamental, desde aquí



