Desde diciembre del 2013 dejó de prestar servicios a los trabajadores activos y pasivos la Administración Nacional de la Seguridad Social. Desde allí funcionó como cadetería con la excelente voluntad de los empleados locales pero nunca pudo recuperar su servicio on line. Estuvo en el Centro Cultural, en la Terminal de Colectivos y desde hace algunos meses luce con nuevas instalaciones en un local alquilado pero sin internet. Los beneficiarios, bien gracias.
La décima ciudad más importante del país con coincidente color político del gobierno nacional hace 20 meses que tiene una historia bochornosa con los servicios de la oficina local de ANSES.
En diciembre del 2013 se dieron los últimos turnos y desde allí la UDAI Esperanza desapareció de la oferta de servicios web y se transformó en una cadetería que ofrecen los empleados locales trasladando expedientes en colectivo o autos a Santa Fe.
Increíble pero real.
Después de su desalojo en la ex sede de ADOSE, la oficina estuvo cerrada, se reabrió en abril del 2014 en el Centro Cultural Municipal y luego en la Estación Terminal de Colectivos. Desde hace unos meses funciona en un local alquilado en Crespo al 1900 pero sigue siendo un lugar de visita sin servicios.
Las sillas de espera y los numerosos escritorios nunca se usaron. El moderno mobiliario sigue sin ser usado porque hace más de dos meses que está todo listo pero no tienen servicio de internet para conectarse al sistema.
Profesionales en desligar responsabilidades y señalar a otros los funcionarios siguen esperando que una empresa les brinde servicio de transmisión de datos mientras los usuarios esperan o se trasladan a otras oficinas.
En la era de la conectividad, con una administración local que se ufana de haber colocado 10 kilómetros de fibra óptica en la ciudad y varias paseos públicos con wifi gratuito, hoy la oficina que le solucionaría cientos de problemas a los jubilados, sigue sin funcionar.



