Una jubilada fue atacada por una jauría en San Lorenzo y sufrió una fractura grave

En 10 segundos:
Qué pasó: una jubilada fue atacada por una jauría mientras circulaba en moto en San Lorenzo.
Qué cambia desde hoy: el caso expone reclamos vecinales por perros sueltos y falta de prevención.
A quién le pega: a vecinos, peatones, motociclistas y familias que circulan por la zona.
Qué mirar ahora: si el municipio interviene sobre el lugar y si avanza una denuncia formal.

San Lorenzo, 21 de mayo de 2026. La mañana empezó con un trámite y terminó con una internación.

Ana Tovani, una mujer jubilada de San Lorenzo, circulaba en moto por William Morris al 2200 cuando fue atacada por varios perros que salieron desde una gomería ubicada en esa cuadra. El episodio ocurrió este martes alrededor de las 8.15, en un horario de movimiento barrial, con vecinos y familias camino a sus actividades.

Según relató la víctima en FM Horizonte, vio que el dueño del local abrió la puerta y salieron alrededor de diez perros. Uno de ellos llegó a morderle la campera cerca del cuello. En medio del ataque, la mujer perdió el control de la moto, cayó al piso y sufrió una fractura compleja en la tibia, cerca de la rodilla.

La lesión obligó a trasladarla primero a un hospital local y luego al Sanatorio Laprida de Rosario, donde permanece internada. Los médicos le anticiparon una recuperación de entre tres y cuatro meses. La posibilidad de una cirugía y la colocación de una prótesis forman parte del cuadro que evalúan los profesionales.

El caso encendió una alarma que, según vecinos, venía acumulándose. Tovani aseguró que quienes salieron a asistirla le dijeron que las denuncias por ataques anteriores ya existían y que la presencia de esos perros genera preocupación diaria en la zona.

La escena tiene un impacto mayor por el contexto. William Morris al 2200 no aparece como un punto aislado: por allí circulan motociclistas, peatones, chicos y madres que van hacia escuelas cercanas. Cuando una jauría ocupa la calle como amenaza repetida, la seguridad urbana deja de depender únicamente del delito y empieza a incluir condiciones básicas de circulación.

El relato de la mujer también abre una pregunta sobre responsabilidad. Tovani afirmó que, mientras era atacada, el dueño del lugar no la asistió y que recién intervino para hacer ingresar a los perros cuando los vecinos salieron a la calle. Ese punto será clave si la denuncia avanza y si las autoridades locales verifican antecedentes, reclamos previos y condiciones del inmueble.

A la lesión física se sumó otro problema: el acceso al insumo ortopédico. La víctima cuestionó una demora de Pami para autorizar el aparato que necesitaba para estabilizar la pierna y señaló que su familia reunió cerca de un millón de pesos para comprarlo de manera particular. La urgencia médica convirtió el ataque en una carga económica inmediata.

San Lorenzo enfrenta ahora un caso concreto de convivencia urbana, prevención y control. El ataque dejó a una mujer internada, pero también instaló una demanda más amplia: que los reclamos vecinales por animales peligrosos sean atendidos antes de que la próxima caída vuelva a convertir una cuadra conocida en una zona de riesgo.

 

Compartir:
 
 
Ver más notas sobre: Ultimo Momento
 
 
Recibí nuestras alertas de actualización y mantenete atento a las novedades que te proponemos, desde el resumen de medios mas importante de la provincia.
 

Tambíen te puede interesar...

 
Diseñado y desarrollado por Quarter Studios